APRODEC: Los reclamos que inspiran nuestra lucha.

APRODEC4

Marcha de reclamación de los Terrenos de la Antigua Base Naval Roosevelt Road

22 de abril de 2006

Ceiba, Puerto Rico

Hoy hemos llegado a este lugar para dramatizar y denunciar por medio de esta marcha una condición extrema que vivimos los ciudadanos de este sector de Puerto Rico. En un sentido llegamos  a este lugar para reclamar justicia para los pueblos de Ceiba y Naguabo.  Estos municipios han sido excluidos de la toma de decisiones relacionadas con su propio futuro.

Se ha tratado de hacer ver que este proceso de redesarrollo de las instalaciones de la Antigua Base Naval Roosevelt Roads ha sido amplio, democrático y participativo.  Esa ilusión,  que se ha tratado de proyectar, no solamente es falsa, sino que es una burla a la integridad de este pueblo.  Nos invitaron a vistas públicas “pro forma” donde fuimos escuchados pero no considerados en nuestros reclamos.  El ignorar nuestras propuestas y observaciones indica que dichas vistas nunca tenían la intención de considerar nuestras inquietudes, sino que se tenía una agenda anticipada para justificar  la utilización de dichas tierras, que le pertenecen al municipio de Ceiba.  Este acto de exclusión, nos ha privado de forjar nuestro propio futuro y se nos ha negado la autogestión, e intentan poner en plato servido dichas instalaciones a intereses ajenos a nuestra realidad.

Es obvio hoy, que el Gobierno de Puerto Rico ha fallado en su promesa en lo que respecta a los ciudadanos de Ceiba. En vez de honrar su obligación sagrada de defender los intereses de sus ciudadanos, este gobierno declaró sin valor  las propuestas y recomendaciones presentadas por el pueblo. A pesar de este acto que es claramente injusto, Nosotros  nos rehusamos a creer que  la justicia este quebrada en Puerto Rico. Nos rehusamos a creer que no hay entendimiento de lo que es justicia en esta nación.

Hemos venido a esta marcha a reclamar justicia para este pueblo, una justicia que nos dará la riqueza de la participación en nuestro propio desarrollo y la seguridad de que todavía existen hombres y mujeres capaces de defenderla. Hemos venido a esta marcha para recordarle al Gobierno de Puerto Rico de la necesidad de desarrollo integral y sustentable que Ceiba requiere ahora. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios que hoy están aquí presente.

Sería fatal para este gobierno no hacerse consciente de la urgencia del momento. Esta actitud de exclusión ha creado un legítimo descontento dentro de este pueblo, y este descontento no terminará hasta que venga el día en que estos terrenos benditos de la Antigua Base Naval Roosevelt Roads sean trasferidos a los Municipios de Ceiba y Naguabo. Aquellos que piensan que este es un reclamo  de frustración se llevarán  una gran sorpresa si continúa la actitud de injusticia hacia nuestro pueblo.  ¡No dejaremos de luchar!

Por supuesto que no dejaremos que el odio o la amargura sacie nuestra sed de justicia.  Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia con la fuerza del Espíritu.

Hoy tengo un sueño

Yo tengo un sueño que un día este territorio que hoy pisamos sea parte del territorio que comprenden los pueblos de Ceiba y Naguabo, y que cada edificación se ponga al servicio del bienestar de todos y todas, y no al servicio de unos pocos.

Yo tengo un sueño que un día en las Colinas del Barrio Guayacán los ciudadanos de este pueblo, junto a todos los puertorriqueños y los que nos visitan de otras tierras, puedan sentarse juntos a contemplar la salida del sol y a bañarse con libertad en las playas de arenas blancas que adornan este litoral.

Yo tengo un sueño que un día, incluso,  esta verja siniestra que nos separa, como si fuésemos enfermos contagiados y excluidos de toda la belleza paradisíaca de este litoral, y que un día estuvo disponible para todos y todas, sea arrancada. Yo tengo un sueño y es que el Casco urbano de Ceiba y el sector comercial de la Base Roosevelt Road estén conectados entre si y todos disfrutemos de todo.

Yo tengo un sueño que mis dos (2) hijos y sus hijos vuelvan a esta tierra a colaborar con ella a aportar sus talentos y competencias adquiridas en tierras norteamericanas, y que con libertad puedan entrar y salir de dichos terrenos como si fueran dueños y no como extraños en su propia tierra.

¡Yo tengo un sueño hoy!

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré a mi casa hoy. Con esta fe seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de orar juntos, de luchar juntos, con la certeza de que esta tierra es nuestra y la disfrutaremos.

Salgamos hoy de aquí creyendo que nuestra lucha no es en vano, y que con nosotros camina el Señor,  y lograremos lo propuesto.

Reciban mis bendiciones,

Samuel Caraballo-López

22 de abril de 2006

One Reply to “APRODEC: Los reclamos que inspiran nuestra lucha.”

  1. La lucha continua con firmeza y verticalidad. La desigualdad y falta de justicia son los agentes catalizadores que inspiran el reclamo del pueblo de Ceiba.Adelante Ceibenos, no permitamos que se queden con lo nuestro!

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