LA GRAN MARCHA… LO QUE APRENDÍ

Por Samuel Caraballo-López

“Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. En realidad, la vida es una calle de sentido único.” Agatha Christi

La marcha en defensa de la familia del 18 de febrero de 2013, fecha memorable para mí y mi familia, (Ivette y yo cumplimos 35 años de casados, Samuel Luis, mi hijo cumplió 34), se reunieron, según dicen los más firmes defensores, 200,000 personas, y según los más acérrimos enemigos, solo 50,000, en los predios del Capitolio de Puerto Rico (vea la foto). Tengo que confesar que solo he estado en dos manifestaciones de mayor número que ésta, la Marcha del Millón de hombres en octubre del 1997 en Washington, D.C. y la marcha a favor de Vieques en el 2000. No podemos negar que esta ha sido la marcha más concurrida en lo que va de la década, y ahí si que todos tenemos que coincidir.

La marcha en defensa de la familia fue convocada, sin dinero, con muchos sectores gubernamentales en contra, sin apoyo de los medios radiales y televisivos del país, y con un anhelo vehemente de cierto sector de la comunidad civil para que fuese un fracaso. Tengo que reconocer que el éxito de la convocatoria estuvo, además del motivo mismo de la marcha, en los “cibernautas” por medio de las redes sociales. Hay que felicitar a todos los “facebukeros”,” twiteros”, “blogueros”, etc., por su efectiva labor en difundir el mensaje de esta convocatoria, y recordarle a los que se molestaron por esta marcha, que atacar a aquellos que hicieron de portavoces es un gran error.  Pueden matar al mensajero, pero nunca el mensaje.

Ahora bien, ¡que mucho aprendimos antes, durante y después de la Gran Marcha! Quiero compartir con mis lectores algunas cosas que aprendí:

1. Que el pueblo de Puerto Rico tiene normas aceptadas por tanto tiempo que su observancia ha entrado a formar parte de la concepción misma de lo que es un ser humano normal, y que a su vez son sus fronteras de libertad.

2. Que en Puerto Rico Sí hay consenso. Nosotros coincidimos en la importancia de la educación, en el derecho a la salud, en el libre a acceso a los recursos comunes. Coincidimos que queremos un lugar donde haya paz, concordia, y donde todos nos podamos desarrollar plenamente. Estamos en contra de la proliferación de armas, de drogas, que se abuse de los niños, las mujeres, los ancianos. Creemos en la dignidad de la vida, que los delincuentes deben ser juzgados con todo el peso de la ley, que la familia es una institución básica de la sociedad y que debe ser mantenida y fortalecida. Creemos que el matrimonio es el eslabón principal de la familia, y que este es entre un hombre y una mujer que se aman y no tienen vínculos consanguíneos, y que de esta relación provienen los hijos e hijas, que deben ser protegidos, amados y cuidados.

3.Que la familia es el medio donde crecen y se trasmiten los más profundas afectos y los valores de amor a Dios, al prójimo, a la naturaleza, y a sí mismo. Que la búsqueda de la justicia, gentileza, la compasión, igualdad, generosidad, persistencia y participación, tienen como principal sustrato y modelo la vida familiar. Es en la familia donde aprendemos a ser líderes y donde surgen los conceptos de trascendencia, que luego formaran nuestro carácter, nuestra identidad y nuestra vocación. En eso todos coincidimos.

4. Que el poder de convocatoria no necesariamente está en los líderes, sino en los motivos de la convocatoria. La gente no llegó por el liderato, sino por los motivos que se establecieron para esta manifestación.

5. Que el éxito de esta manifestación estuvo en la movilización de todos los sectores de la iglesia cristiana, ancianos, personas con necesidades especiales, homosexuales y lesbianas transformados, jóvenes de todos los estratos sociales, familias enteras, religiosas de los diversos sectores del país, iglesias históricas, pentecostales, no-denominacionales, católicos, etc.

6. Que esta marcha hizo reflexionar los sectores políticos del país y hacerlos más prudentes en cuanto a sus posturas frente a los asuntos controversiales del país, que afectan a la familia y la educación de los menores.

7. Que el poder generado por esta manifestación dejó huellas y repercusiones a lo largo y ancho del país, y que estaremos viendo su efecto en los próximos meses.

8. Que esta marcha sirvió como apoyo sólido para aquellos, que amenazado por la presión de los sectores más intransigentes del país, se sentían intimidados. Hoy reconocen que son más los que creen como ellos, que los que les persiguen.

Las palabras del apóstol Pablo adquieren sentido en esta hora de lucha:  “Es mas, mi prisión ha fortalecido la confianza en el Señor de buen número de hermanos, que ahora se atreven a proclamar la palabra con más valentía y sin temor” (Filipenses 1: 14).  Hoy miles de creyentes, antes intimidados, se atreven a dar razón de la esperanza bienaventurada del Evangelio y se lanzan a las calles a proclamar la grandes verdades que han inspirado la vida de los hombres y mujeres de Dios a través de 21 siglo de la historia cristiana.

Así que la marcha nos trajo un amplio y diverso aprendizaje, y por supuesto crecimiento a todo el pueblo. !Muchas bendiciones!
images

images 3

images 7

images 8

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s