Señor Gobernador…PLEASE!

conciencia y justicia

Por Samuel Caraballo-López

“Aplicamos la ley a hechos. No aplicamos sentimientos a los hechos”. Sonia Sotomayor , Juez Asociada del Tribunal Supremo de los Estados Unidos

El Tribunal Supremo de Puerto Rico es el máximo intérprete de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En Puerto Rico ninguna ley se declarará inconstitucional a no ser por una mayoría del número total de los jueces de que esté compuesto el Tribunal Supremo. Las decisiones del Tribunal Supremo de Puerto Rico son fuente de derecho –establecen precedente– y vinculan como jurisprudencia a aquellas que, sobre el mismo objeto, se dicten en el futuro.

En los últimos días el Señor Gobernador, Alejandro García Padilla y la Procuradora General, no han cesado de presionar a los jueces del Tribunal Supremo del país, para que se revoquen en la decisión emitida en cuanto a la adopción a una hija habida por inseminación artificial en una pareja de mujeres lesbianas. El Primer Ejecutivo insistió que “los tribunales deben entender que la discusión debe centrarse en el bienestar de la niña”. “Lo que sucede en la habitación de un adulto no puede ser la discusión principal cuando se trata de la adopción de un menor”–dijo el Gobernador. Esta desacertada declaración establece como premisa que los jueces del Tribunal Supremo hicieron su decisión influenciada por sus prejuicios personales.

En este caso sobre adopción homoparental solicitada ante el Tribunal Supremo de Puerto Rico, se emitió mayoritariamente un veredicto de negación de la solicitud en virtud al artículo 138 del Código Civil, que prohíbe que dos personas del mismo sexo adopten. La adopción homoparental consiste en que un niño pueda ser adoptado, y así, legalmente sea hijo de ambos miembros de una pareja compuesta por personas del mismo sexo.

Es importante establecer que en la mayoría de los países del mundo e inclusive en muchos de  los Estados de la Unión Norteamericana esta tipo de adopción es ilegal, ya que uno de los criterios para establecer la filiación adoptiva es que ésta debe construirse a imagen del vínculo de filiación biológica, es decir un padre, una madre y un hijo o hija. El problema real de esta adopción es que se pretende crear unos vínculos artificiales de filiación entre dos madres y una hija, sin que estos vínculos existan en una filiación biológica real.  Es cierto que tenemos que tener en cuenta el bienestar del adoptado, sin menospreciar la idoneidad de los adoptantes para formar un vínculo de adopción semejante al vínculo de filiación biológica.

La preocupación mayor que tengo es que el Señor Gobernador, siendo el primer ejecutivo del país y habiendo juramentado respetar el orden establecido, pretende que la Rama Judicial, en este caso el Tribunal Supremo del ELA se revoque a sí mismo, sostenido en la política pública de su gobierno. La pregunta que me hago es la siguiente: ¿Pretende el Gobernador qué el Tribunal Supremo se revoque para hacer valido su programa gubernamental?

Señor gobernador, la mayoría de este pueblo no cree como usted…su llamado fue a gobernar a todos por igual y no a crear un estado de condescendencia hacia lo que no es legal y mucho menos a establecer un paternalismo de estado hacia cierto sector de la sociedad. Todo país necesita que su sistema jurídico sea respetado, y que se entienda que los jueces tienen como función medular interpretar la ley, como fue establecida por el legislador, y aplicarla a los hechos. Los jueces, aunque sean liberales o tradicionales en su visión personal, no pueden imponer sus sentimientos a la hora de interpretar la ley, especialmente si la intención del legislador es clara.

Es cierto que los tribunales deben interpretar la ley como un acto armónico, dándole sentido a sus diferentes disposiciones e inclusive supliendo para posibles deficiencias cuando sea necesario. Sin embargo, cuando se pretende suplir posibles deficiencias legislativas, hay que acudir a la intención del legislador y no simplemente sustituir las mismas por las propias interpretaciones del juzgador.

Señor gobernador, solicitar a los jueces del Tribunal Supremo, que rindan su deber ministerial frente a la política pública, es invadir el terreno de la rectitud, que consiste en aplicar la ley a los hechos, sean cual fueren. En un país democrático, para salvaguardar el orden, existe la doctrina de separación de poderes.Señor gobernador, los jueces le han indicado que no son ellos los que cambian las leyes, sino los legisladores.

¿Cómo podemos juzgar esta actitud pública del gobernador? ¿Es acaso un engreimiento por imponer a la trágala las promesas hechas a cierto sector de la sociedad? Cuando estaba en campaña se declaró en contra de los matrimonios entre las parejas del mismo sexo… ¿Cuál es su pretensión ahora? Bendito sea Dios…! Despierte, Señor Gobernador!

2 Replies to “Señor Gobernador…PLEASE!”

  1. Una vez más vemos como un grupo minoritario pretende controlar nuestro país, y lo peor de todo es que nuestros gobernantes se dejan intimidar, y algunos hasta ceden ante los reclamos de una minoría. Dios mío, ¿cuándo este pueblo despertará y se dará cuenta q no podemos permitir que un escaso grupo controle nuestro futuro? Por favor, cada cual con sus preferencias, pero como cristianos tenemos q entender q lo q está mal ante los ojos de nuestro Dios, está mal.

  2. Totalmente correcto. El Gobernador no puede imponer sus ideales personales ante estos casos. El orden ya esta establecido y hay que respetarlo.

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