Proyecto del Senado 238… ¿LA REDENCIÓN DEL DISCRIMEN?…

hipocrecia 4

Por Samuel Caraballo-López

Cuando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca. Benedicto XVI

El Proyecto del Senado 238, radicado por el Senador Ramón Luis Nieves Pérez, para prohibir el discrimen por orientación sexual y la identidad de género, no resuelve el reclamo de inclusividad, porque no trabaja con las premisas que mantienen la situación actual, impidiendo la formación de una auténtica conciencia de lo que es la dignidad humana.  Ademas, promueve, no la tolerancia, sino el paternalismo del estado hacia un sector de la sociedad. Este paternalismo gubernamental es un modo demagógico de conducir los asuntos públicos. Introduce en la ciudadanía la idea de que las concesiones que otorgan el Estado se debe al espíritu altruista que profesan hacia el pueblo  y a la capacidad que tienen de hacer justicia a todos. !Nada más lejos de la verdad!

De igual manera este proyecto, que en su promoción pública, se dirigía a atender asuntos principalmente de discrimen laboral, ahora tiene la intención de establecer la política pública del gobierno en todas las instancias, gubernamentales, públicas y privadas, imponiendo el derecho del Estado, sin considerar la libertad de conciencia y convicciones personales de sus constituyentes.

Es importante aclarar que los aspectos que el estado pretende imponer no pueden ir por encima de los valores asimilados en la conciencia de los cristianos, y mucho menos determinar la ética que estos han de seguir. Este proyecto, que tiene la promesa del Gobernador de convertirlo en ley, desconoce que el cristianismo es un estilo de vida conforme a los valores del Reino de Dios enseñados y modelados por Jesucristo. Cuando expresamos que es un estilo de vida, lo que queremos decir es que los cristianos incorporan estos valores a su vida,  y los aplican según cada circunstancia en particular. Los cristianos no dejamos nuestros valores  “enganchados” en un clavo cuando salimos de la casa, sino que son parte de nuestro ser y nuestro actuar cotidiano.

El Proyecto del Senado 238 tiene algunas dificultades que deben ser superadas antes de aprobarse. Primero, el proyecto carece de definiciones claras de los conceptos orientación sexual e identidad de género. Inclusive la exposición de motivos de este proyecto establece que “La orientación sexual o identidad de género no es una preferencia o estilo de vida asumido por opción. Se tratan de manifestaciones de la personalidad e identidad de los individuos.” De hecho el legislador no puede dar una referencia que sostenga la veracidad de esta declaración para todas sus partes, y no lo hace, y aún así espera que aceptemos “por la fe” esta premisa.

Segundo, es importante que todos sepan que no existe una investigación científica arbitrada que establezca categóricamente como cierto lo expuesto por el legislador en la declaración anterior. Los estudios de Simon LeVay (1991), J.M. Bailey (1991) y Dean Hamer (1993), no demuestran, como pretenden algunos decir, que la homosexualidad masculina o femenina tenga un factor biológico. Repito…No hay una investigación arbitrada que demuestre que la homosexualidad o la bisexualidad sean de origen genético. Es la falsedad de esta premisa que hace de este Proyecto del Senado 238, uno con visos de inconstitucionalidad, porque la Constitución del ELA, no reconoce ni la orientación sexual, ni la identidad de género como razones discriminatorias.  Es importante recalcar que la supuesta orientación sexual o la identidad de género tienen un origen multifactorial, donde la preferencia individual tiene que ser considerada.

Finalmente, por lo apresurado de este Proyecto no se ha estudiado las repercusiones del mismo en las organizaciones religiosas y cuasi-religiosas, que son fuentes de empleo para miles de familias y aportan a la vida social y económica del país, e inclusive en los empresarios religiosos que conducen sus negocios basados en sus convicciones, firmemente arraigadas en sus conciencias. Estas medidas remediales de la legislatura, que responden principalmente a compromisos de un partido político con los sectores reclamantes, pueden generar mayores problemas de los que se pretenden corregir. Creo que es hora de reflexionar. ¡Reciban mis bendiciones!

2 Replies to “Proyecto del Senado 238… ¿LA REDENCIÓN DEL DISCRIMEN?…”

  1. Es importante mencionar que el P del S 238 fue enmendado por la Camara de Representantes, enfocando solo en lo laboral, eliminando gran parte de los elementos que hacían de este un mal proyecto, y fue convertido en ley por el Gobernador el 29 de mayo de 2013.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s