Cuando el poder político busca aliados en la fe

Por Samuel Caraballo-López

… y entrando en la casa, vieron al niño con su madre Miriam (María), y postrándose lo adoraron; luego abrieron sus tesoros y le ofrecieron como presentes oro, incienso y mirra (Mateo 2: 11).

INTRODUCCIÓN

El texto de la epifanía, que se celebra el  domingo 5 de enero 2020, lo encontramos en el Evangelio de Mateo 2: 1-12. En epifanía se conmemora la adoración del niño Jesús por los Magos de Oriente y como consecuencia su manifestación por medio de ellos a todas las naciones.

DESARROLLO

Según el relato, que solo se encuentra en el evangelio de Mateo (2: 1-12), la llegada de los magos de oriente, crea una conmoción en Jerusalén. Estos magos eran habitantes del antiguo Imperio medo, uno de los tantos pueblos que vagaban en aquella época por los territorios del “Creciente Fértil”, junto a hititas o asirios, que acabaron anexionados por el imperio persa de Ciro con el paso de los siglos.

Por otro lado, “magu” (magi, plural de magoi (gr)) era el término que los babilonios daban a los sacerdotes iniciados en el culto a Ahura Mazda [1] o Zoroastrismo, y cuyo principal área de conocimiento era precisamente la astronomía. Estos clérigos, procedentes de la región que hoy ocupan los países de Iran e Iraq,  habían peregrinado hasta Jerusalén, guiados por una estrella en el cielo, para adorar al rey de los judíos que había nacido. Habían estado viajando por más de 900 millas desde su región o por cerca de tres meses,  por un territorio agreste y desértico.

Al llegar a Jerusalén, capital del Reino de Judea, su presencia y palabras causaron un gran tumulto en la ciudad:

¿Dónde está el que ha nacido Rey de los judíos? Porque vimos su estrella en el oriente y venimos a adorarlo (Mateo 2: 2)

Y de inmediato fueron llevados por la gente hasta el palacio, porque cabía la posibilidad de que alguna de las 10 esposas del “rey” Herodes hubiese parido.

¿Quién era este “rey” o regente llamado Herodes?  Herodes el grande [2], nacido alrededor del año 72 a.C, era de origen  edomita o idumeo, y por lo tanto descendiente de Esaú, uno de los  hijos de Isaac y Rebeca (Génesis 25: 25).  Estos descendientes de Esaú, que vivían al  sureste de Judea, fueron conquistados por  el gobernante asmoneo Juan Hircano,  en el año 109 a. C., y obligados a hacerse judíos.  Así que fueron anexados por el reino de Judea, circuncidados y obligados a guardar la ley de Moisés.

Herodes había llegado a ser rey por artimañas, acuerdos y concesiones  con el Imperio Romano.  El había ido a Roma a interceder por la devolución del poder a Hircano II, sin embargo, Marco Antonio y el Senado romano lo nombraron rey a él. Al tiempo del nacimiento de Jesús, Herodes era rey de Judea, Samaria, Galilea a e Idumea desde el año 40 a.C., hasta su muerte en el 4 a. C.  De hecho funcionaba como un vasallo de Roma. Si la historia que nos narra Josefo es cierta, Herodes apenas tenía aire para gobernar porque tuvo 10 esposas, 15 hijos, 20 nietos y cientos de concubinas.  De hecho su mentalidad, cosmovisión e ideologías eran griegas.  Los judíos nunca lo consideraron parte de su raza, aunque intentó congraciarse con estos.

Herodes fue un asesino empedernido. Asesinó a su segunda mujer, la princesa judía Mariamne; ya antes había despachado a su padre y abuelo. Siguió con el cuñado, Aristóbulo El Joven; pasó a cuchillo a dos de sus hijos, Alejandro y Aristóbulo, quienes fueron delatados por el primogénito Antipáter, hijo de la primera esposa Doris. De hecho, Herodes antes de morir, también asesino a Antipater aludiendo que éste intentaba envenenarlo.  Así que no debe sorprendernos la conducta irracional que se presenta en el relato de Mateo 2: 16-18.

Parece ser que el sueño mesiánico de los Profetas, y que se había perdido en la memoria colectiva judía, volvía a aflorar con la presencia de estos paganos.  Herodes, que se creía judío, no conocía la tradición de Israel, y pretendiendo verificar si la ciencia de aquellos sacerdotes del Zoroastrismo coincidía con la tradición de las Escrituras,   envía a buscar al Sumo Sacerdote y los escribas del pueblo. Observe que los sacerdotes judíos no se relacionan con aquellos magos ya que al considerarlos paganos de religión no pretendían contaminarse con estos. Sin embargo, le leen a Herodes el texto de Miqueas 5: 1-3, y al escuchar el texto“De ti saldrá el que será Caudillo en Israel,” … el pánico se apoderó de él. El mesías que vendría, tanto para los sacerdotes del Zoroastrismo como para la profecía del Antiguo Testamento, extendería su poder sobre toda la tierra y vencería a todos sus enemigos ( Miqueas 3: 10-15).

La turbación de Herodes llegó a su máxima expresión al descubrir que dos religiones diferentes confirmaban el nacimiento del Mesías que lo destronaría a él y su linaje. Su reinado estaba a punto de colapsar. –¡Jamás lo permitiré mientras viva!–se dijo a sí mismo Herodes.  Así que, como político astuto, despacha a los sacerdotes y escribas, sin darle mucha información, y llama aparte a los magos de oriente.

herodes-y-los-magos-de-oriente

—“Averigüen con precisión donde ha nacido el mesías y si lo encuentran avísenme para que yo también vaya a adorarle”—les dijo Herodes.

Herodes sabía que este rey niño  había nacido y que quizás muchas más personas en Israel  al igual que estos sacerdotes de oriente estaban enterados de dicho evento, y ya lo tenían protegido.  Así que hay que hacer algo urgentemente.  Lo magos de oriente eran la clave; ellos no  despertarían  la sospecha de aquellos que protegen al niño–“sean mis espías”–esa era la estrategia de este zorro viejo.

Los Sabios de Oriente, enfocados en su proyecto de adorar al nuevo rey y Mesías,  parecen no percatarse de inmediato de los planes de Herodes. Así que reciben la encomienda de Herodes, y según el relato, asienten a cumplirla (Mateo 2: 9).  No tengo duda, que la actitud de Herodes de conversar en privado con ellos, había levantado sospecha entre estos sacerdotes zoroastrianos.  Una de las funciones principales de estos en las regiones de Media y Persia era la orientación y asesoramiento de los reyes y gobernante; así que Herodes no estaba dialogando con “inocentes” criaturas.

Al salir del palacio de Herodes, el lugar de más intensa oscuridad en  Jerusalén, la estrella vuelve a aparecer en el cielo.  El regocijo fue enorme para estos magos de Oriente, porque ésta le indicaba el lugar donde se encontraba el niño rey y Mesías (verso 10).   Llegaron a la Casa de José y María donde, inclinándose ante el niño, le adoraron y ofrecieron sus más preciados regalos: incienso, oro y mirra. 

Este detalle es muy importante en Mateo, los seguidores de Ahura Mazda [1], ahora se inclinan y adoran a Jesús el hijo de YHVH, reconociendo su deidad, realeza y mesianismo. Y luego de recibir la hospitalidad de la familia, y mientras planifican cumplir su encomienda con Herodes, son advertidos por medio de un sueño que no volvieran al palacio de Herodes (verso 12).  Los sacerdotes, entonces, comprenden lo que posiblemente ya sospechaban, las artimañas de Herodes, y regresan a su tierra por otro camino.

La ira del asesino, al sentirse traicionado por los sabios, se desata contra los niños de Belén y sus alrededores (Mateo 2: 16-18).   La maldad vuelve a manifestarse pero sin lograr su propósito principal que era eliminar la  Palabra de Dios encarnada.

APLICACION

Herodes es un prototipo de la manifestación del mal en los sistemas políticos.  Estos sistemas no están dispuestos a ceder su hegemonía ante ningún poder emergente.  Herodes con su encargo a los sabios de oriente representa a los poderes políticos, que han pretendido a través de la historia que la iglesia “duerma en su misma cama” y sea un “fotuto” de sus intereses.  

Es lamentable el continuo intento de los poderes de este mundo de establecer agendas para la iglesia—“tu labor es domesticar a la gente”– nos dicen; “enséñale a aceptar que la condición de desigualdad en que viven es la voluntad de Dios para ellos”; “enséñale que todos los males que padecen es el cumplimiento de las  profecías bíblicas”; “enséñales que las decisiones que toma el gobierno, aunque sean contrarias al Evangelio, son a favor de los <derechos humanos>”;  “enséñale a no luchar por sus derechos, ni que se organicen para luchar por los valores del reino de Dios, sino que cierren su ojos y solo oren”;  “enséñale a que no aspiren a muchas cosas porque eso es ambición”;  “enséñales a venerar a los gobernantes aunque estos sean unos tiranos, porque son puestos por Dios”; “enséñales que <calladitos> se ven más bonitos”—y cuantas cosas más.

Solo nos debemos hacer la siguiente pregunta, ¿A quién seguiremos en nuestras congregaciones en el 2020…a Cristo o a Herodes?  Creo que este año, una y otra vez,  tendremos que contestar esta pregunta. Muchas Bendiciones!

Notas:

[1] Ahura Mazda es el dios del zoroastrismo o mazdeismo, considerado por Zarathustra como el único creador.

[2] Herodes el Grande – Jewish Enciclopedia, consultado en accesado el 5 de enero de 2020 en http://www.jewishencyclopedia.com/articles/7598-herod-i

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