Viejos estándares de justicia renovados…más allá de la Constitución y las leyes

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Por Samuel Caraballo-López

El texto del 16 de febrero del 2020, sexto domingo de epifanía, se encuentra en Mateo 5:21-37.  Este es el segundo escrito sobre el texto que corresponde a este domingo, el primero lo dedique a explicar Mateo 5: 21-24, y en este enfatizaré los versos 27-37.

Me llama la atención la forma que Jesús maneja los mandamientos de Moisés en este pasaje particular.  Para Mateo Jesús representa la justicia de Dios, no solo por su encarnación sino por sus enseñanzas. Ahora bien, esta justicia encarnada y enseñada cumple y supera la justicia de los escribas y fariseos (Mateo 5:20).   Por lo tanto esta nueva re-interpretación de los tres (3) grandes mandamientos de la convivencia humana tiene que alertarnos de que Jesús, sin duda, está estableciendo una nueva forma de ver los viejos estándares de justicia (Éxodo 20: 12-17) para la humanidad conforme a su visión del Reino Dios.

Estos tres (3) mandamientos de la Torá, que discutiremos a continuación, son llevados por Jesús a su máxima expresión, y son imprescindibles para vivir el Reino de Dios en el contexto humano.  El primer mandamiento que Jesús menciona es el que aparece en Éxodo 20:13 (BTX), NO asesinarás.

Este mandamiento que en su esencia es una crítica a la violencia humana en todas sus expresiones (verbal, física, emocional, etc.) y requiere ser nuevamente afirmado en la sociedad puertorriqueña de principios del siglos XXI, donde mueren aproximadamente 1,000 seres humanos cada año  debido a la violencia (En un país de solo 3. 5 millones de habitantes). Cuando en un país observamos ese patrón de conducta, tenemos que llegar a la conclusión que se ha perdido el valor sagrado de la vida.

Al observar el perfil de los asesinados, encontramos en mayor o menor grado que hay víctimas de todos los estratos de la sociedad, pobres, ricos, clases medias, niños, jóvenes, adultos, ancianos, mujeres, etc. Es necesario afirmar como Jesús la sacralidad de la vida y de las relaciones humanas.  Es necesario resaltar ese sentido de respeto a lo más sagrado del mundo natural que es la vida en todas sus expresiones.  Esta visión biocéntrica de las relaciones humanas nos hace entender que no solo es importante el valor de preservar la vida,  sino la búsqueda del bienestar de cada ser humano para que tenga una vida abundante tanto física, emocional como espiritual. La sacralidad de la vida se reconoce inclusive en el trato que tenemos hacia los seres vivos y la importancia que le damos al cultivo de las relaciones armoniosas entre las persona.

Es importante que junto con afirmar la sacralidad de la vida y las relaciones humanas, que se  haga saber a todas las generaciones las graves consecuencias de quitar la vida humana y no-humana,  y no dejar impune aquellos que con violencia así actúan (Mateo 5: 21-22).

El segundo mandamiento  que Jesús afirma es No cometerás adulterio (Éxodo 20:14).  Para muchos este mandamiento es un “cuento de viejas” pasado de moda, pero no para Jesús.  La liberalidad en las parejas que raya en aberraciones, el constante rompimiento del pacto matrimonial sin motivos justificables, el constante cambio de parejas de figuras públicas y el deseo de despenalizar el adulterio  porque vivimos en una sociedad que llegó a la “mayoría” de edad, se convierte en algo tan cotidiano que nos hace perder el sentido de estas palabras de Jesús. El matrimonio, en aquellas parejas que optan por este, se ha ido gradualmente convirtiendo en un mero contrato legal, sin ningún sentido de trascendencia.

Nuestra respuesta al adulterio, como un desfase de la convivencia humana, es lo que Jesús declaró con vehemencia y contundencia, hay elementos de sacralidad en el matrimonio y debe ser así considerado.  Una de mis aportaciones a este tema es el esbozo de una teología del matrimonio que se sostiene en las enseñanzas de las escrituras [1]

De hecho Jesús con sus enseñanzas trasciende al acto físico de la lealtad conyugal, y ubica al adulterio aun fuera de una relación formal.  Jesús afirma que cualquier persona que tenga como intención el utilizar meramente a  un ser humano como un objeto para el placer sexual sin compromiso, comete adulterio.  A esto Mahatma Gandhi lo llamó el pecado social de querer obtener placer sin conciencia.

El tercer mandamiento que Jesús afirma es, No dirás falso testimonio contra tu prójimo (Éxodo 20:16).  Cuán extendido está el hablar falsamente, inclusive en los sectores que proclaman el nombre del Señor [2].  De hecho, está tan generalizado el uso de las palabras falsas que la gente, inclusive en puestos de liderato, mienten con una facilidad asombrosa, y ni siquiera se “sonrojan”.

Uno de los nuevos políticos emergentes de la pasada campaña política del país, frente a mi reclamo que no vendiera fantasías a la gente, me expresó que era parte de la política, y que ya la gente esperaba esas mentiras.  Inclusive, me afirmó que los políticos que dicen la verdad nunca ganan.   ¡Increíble pero cierto!

Hoy se habla del lenguaje “políticamente correcto”, que aunque podría tener ciertas connotaciones positivas en algunas disciplinas o saberes, sus principales acepciones se vinculan en el uso de la comunicación para ser “laxo” con la verdad  y encubrir los hechos para no disgustar u ofender a los grupos de poder.  Eso en el lenguaje de Jesús es decir falso testimonio.

Jesús afirma que nuestro lenguaje debe ser claro, honesto, adecuado y veraz.  Los postulados fundamentales del Evangelio son que la verdad siempre liberta y que la comunicación entre los creyentes debe ser fundamentada en la verdad expresada con amor.  Jesús es más radical, y nos dice,  “vuestro hablar debe ser Sí, Sí o No, No y lo que digamos fuera de eso, tiene sus raíces en el maligno” (Mateo 5:37).

Hay una verdad que brota de las enseñanzas de Jesús, el inicio de la transformación personal y la confirmación de esa transformación está en el lenguaje, “porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12: 34).  ¡Muchas bendiciones!

Notas:

[1] Samuel Caraballo. “El matrimonio como misión”, accesado el 12 de febrero de 2020 en https://es.slideshare.net/SamuelCaraballo/educacion-cristiana-matrimonio-como-mision-presentacion-i.  

[2] Samuel Caraballo-López, “Cuando el profeta miente”, accesado el 12 de febrero de 2020, en https://samcaraballo.wordpress.com/?s=Cuando+el+profeta+miente

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