Cuando el pensamiento boicotea la fe … ¿qué hacer?


Por Samuel Caraballo-López

¿Cómo curar en los discípulos el fracaso de la cruz?

Sólo con paz.

La presencia del Resucitado en medio de tanto miedo les trae la paz: «¡Shalom!»

¡Vuelve la paz!

Una paz que manda ir lejos, abrir y dejar entrar el aire fresco del exterior.

   (Fragmento tomado de «Paz a Vosotros» del blog de Juanlu)

INTRODUCCIÓN

La lectura bíblica para el 24 de abril de 2022,   segundo domingo de resurrección lo encontramos  en Juan 20: 19-31.  Para los estudiosos de Juan este era originalmente el último capítulo del Evangelio.

Contrario a lo que hemos creido, la realidad es que no controlamos nuestra mente como algunos postulan. Las investigaciones del cerebro humano (neurociencias) han comprobado que la mente se dispersa involuntariamente durante la mitad de las horas que estamos despiertos, y no somos tan racionales como nos habían enseñado. Debido a esta realidad solemos tomar decisiones de acuerdo con nuestras emociones y, más tarde, las racionalizamos. Lamentablemente, es la mente la que crea nuestra realidad debido a que nuestros prejuicios inconscientes influyen y filtran todo lo que experimentamos. No percibimos las cosas como realmente son, sino de acuerdo a quienes somos [1].

Esta experiencia la vivieron los discípulos frente a la crisis que generó el asesinato de Jesús de Nazaret, y los «rumores» de la posible resurrección del occiso.

DESARROLLO

La nueva «narrativa» de María y su efecto sobre los discípulos.

Luego de María Magdalena comunicar las buenas nuevas del Resucitado a los discípulos (Juan 20:  17-18), estos  no creen su mensaje.  El anuncio de María Magdalena era inconcebible, porque Simón Pedro y el  Discípulo amado habían estado en la tumba y no  vieron nada, excepto las vendas mortuorias (sudario) de Jesús.  Además,  si  Jesús hubiese resucitado, a quien primero se hubiese manifestado, por «rango jerárquico», era a Simón (vea tradición paulina-1 Cor. 15:4-5). Eso era lógico! Sin embargo, esta  “mujer” decía haber tenido el privilegio de hablar con el Resucitado, y eso era inconcebible.

Así llenos de temor y frustración, no creen las palabras de María Magdalena,  cierran las puertas del aposento alto donde pernoctaban, y mantienen su duelo. Es posible que alguno de ellos estuviese «construyendo» un relato que explicara lo ocurrido, y salvara la cara de aquellos seguidores galileos. Habían peregrinado hasta Jerusalén desde Galilea, esperando que el Mesías manifestara su poder y gloria, y simplemente fue vilmente asesinado. Los sueños de algunos de ellos de formar la «clase aristocrática» del nuevo reino, se había echado por la borda (Mateo 20: 20-28).  Por otro lado, los judíos, envalentonados por su victoria, querían exterminar totalmente el movimiento de Jesús, y ellos corrían peligro.

Las puertas de aquel lugar estaban cerradas.

Juan presenta este símbolo importante.  Las puertas cerradas demuestra que ya todo había concluido para los discípulos, y no iban a permitir que el aire fresco de la esperanza entrara.  La fe de los discípulos, al igual que su propia vida, había sido mutilada por la angustia y sus sueños tronchados por aquel aparente fracaso.

En las condiciones de aislamiento físico que nos impone  la pandemia de COVID-19, llama la atención el paralelo que puede establecerse entre el encerramiento de los discípulos y el que vivimos millones de personas, confinadas en sus domicilios para evitar el contagio y la propagación de la enfermedad. En ambos casos, el temor es real, no solamente por el riesgo para la vida, sino también por los desafíos que supone enfrentarse a situaciones de gran pérdida e incertidumbre. En cierta medida, la experiencia de los discípulos al anochecer del primer día de la semana podría bien resumir lo que por dos (2) años vivimos a escala planetaria. Y quizás por eso, resuenan con más pertinencia que nunca las palabras del Señor resucitado: ¡Paz a vosotros!

En aquella reunión, al anochecer de ese mismo domingo, se discutían posiblemente  la visita a la tumba de Pedro y el discípulo amado (Juan 20: 10), y los eventos recientes narrados por María Magdalena sobre el Resucitado, luego de haber denunciado anteriormente el robo del cadáver (Juan 20: 11-18). Por la naturaleza de esta reunión parece ser que solo los discípulos varones estaban presente. Supongo, que María Magdalena, junto a sus otras compañeras de Galilea, estaba celebrando el acontecimiento más significativo de su vida, había visto al Resucitado.

El contraste es marcado, María se regocijaba y anunciaba las buenas nuevas de la resurrección de Jesús, mientras ellos (los varones), con las puertas cerradas, sumergidos en su dolor, temor y dudas, negaban que lo prometido había ocurrido. !Ay bendito! Cuántos de mis queridos lectores estarán así hoy.

Jesus-se-aparece-a-apostoles.jpg

Solo quiero llamar la atención a dos (2) verdades importantes que emanan del relato:  Primero verdad, las puertas cerradas no son impedimento para que el Resucitado entre y se pare en medio de tu realidad (Juan 20: 19). Hay dos (2) ideas falsas que son refutadas en esta narrativa.  La primera es que se enseña que el estar temeroso es falta de fe, y por lo tanto, es un impedimento para que Dios se manifieste entre nosotros.  Nada más alejado de la verdad, el sentimiento de temor es el reconocimiento de nuestra impotencia para enfrentar algo que es desconocido y que está más alla de nuestros recursos. Sin embargo, ese mismo sentido de vulnerabilidad es la puerta abierta para procurar la asistencia divina (1 Corintios 2: 3-5). 

La segunda idea falsa es la del «antropoteísmo» en la que enseñamos que Jesús, por ser un caballero,  solo entra en los lugares a los que se le invita.  Esto es una falacia, porque la soberanía de Jesús no está condicionada por nuestros sentimientos, etiquetas, y voluntad (Apoc. 1, 5).  De hecho la tumba, aun cuando estaba cerrada con una pesada roca, no impidió la salida de Jesús, y ninguna puerta cerrada, sea desde adentro o desde afuera, podrá impedir que el Resucitado entre.

Segundo verdad, cuando el resucitado entra en aquel aposento cerrado su primera declaración habla del deseo y misión de Dios: ¡Paz a vosotros!  La paz de Dios tiene un pre-requisito, la justicia.  En la cruz del Calvario, Jesús fue entregado para perdón de nuestras trangresiones y resucitado como evidencia de que fuimos declarados justos  por su sacrificio (Romanos 4: 25-5:1; 1 Corintios 15: 17). Por lo tanto, lo primero que Jesús hace es reconocer la realidad del perdón y la justificación realizada en la cruz, rompiendo con toda incredulidad, y deshaciendo la trama construida en la «loca de la casa», que es la mente de aquellos discípulos.  –No hay nada que inventar—«Yo los envío de la misma forma que yo fui enviado por mi Padre.   Y habiendo dicho esto, sopló sobre ellos, y dice: Recibid  el Espíritu Santo.» (versos 21-22; Juan 1: 33).

Es lo que Juan el bautista había dicho, «Ese es el que bautiza con Espíritu Santo».  Ahora, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Juan 1: 29), fue inmolado y ha resucitado e imparte el Espíritu sobre los que por la fe han creído en Él. Ahora los discípulos se encarnarán en el mundo , y continuarán la misión redentora que el Padre le encomendó a Jesús. De la misma manera que el Espíritu sustituye a Jesús entre los discípulos (Juan 14: 16-17), los discípulos tomarán el lugar de Jesús en el mundo:

A cuantos perdonéis los pecados, les han sido perdonados; a cuantos los retengais, les han sido retenidos. (Juan 20: 23)

APLICACIÓN

Dos (2) aspectos nos llaman la atención en esta experiencia del Resucitado con sus discípulos: La declaración de la Paz, y el soplo del Espíritu Santo.  La Paz o shalom (heb.) [eirene (gr.)] que Jesús da remueve todos los obstáculos, que impiden o  han impedido el disfrute pleno de la resurrección de su Señor en aquella primera comunidad de seguidores de Jesús. Solo cuando se experimenta el gozo del evento de la resurrección de Jesús podemos ser testigos de la resurrección en el mundo.

El  shalom es  una fuerza demoledora, limpiadora y transformadora.  Es aquella energía necesaria para reorganizar mi vida después de una debacle o pandemia, de tal forma que mi crecimiento continúe como Dios lo ha establecido. Cuando las puertas del corazón se cierran con las pesadas cadenas del dolor, la soledad, el temor, la angustia y la confusión, solo la PAZ de Dios que sobrepasa todo entendimiento humano, llega a tu vida, y corta estas, guardando tu mente y tu corazón bajo el Señorío del Resucitado (Filipenses 4: 7).

El shalom también es una condición, es un ambiente nutricional donde los individuos y grupos son alimentados y criados para tener fortaleza y herramientas para alcanzar ese desarrollo esperado. En ese ambiente los principados, potestades y dominaciones, que se han rebelado contra su Creador, sembrando el caos, son desarmados y anulado su poder (Colosenses 2: 14-15). El shalom es ese espacio en que los aspectos adversos, externos e internos, pierden su hegemonía, y se cumplen los propósitos divinos.

El shalom es escudo de protección y arma de lucha que proviene de Dios que contrarresta toda fortaleza, fuerzas y ataques que se levanta contra los seguidores de Cristo. El shalom nos guarda y preserva nuestros pensamientos en medio de una sociedad que no tiene en sus noticias los valores del Reino de Dios (2 Corintios 10: 4-5). El shalom entonces es guardián, es la fuerza de resiliencia y fortaleza que nos permite avanzar contra el viento.

El shalom, finalmente,  es un regalo que brota de la Cruz, y que el  Cristo Resucitado da a sus seguidores (Juan 14: 27). Es herramienta para la vida. Es un regalo para todos y todas, ¿Por qué? Porque Cristo pagó el precio  de la paz en la Cruz (Isaías 53: 5-6, 57: 19; Romanos 5: 1-2; Efesios 2: 17; Colosenses 2: 13-15).  Las crisis de la vida, más que intimidarnos, deben llevarnos a la comunión con el Resucitado, que a su vez nos regala su paz…que es fuerza, condición y escudo.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es jesc3bas-sopla-el-espc3adritu-1.jpg

Ahora bien, Jesús sopla sobre sus discípulos derramando Su  Espíritu Santo que  hoy nos convierte en «artesanos» de ese «shalom» (Mateo 5: 9).  De igual forma ahora es el Espíritu Santo es el que nos trae la vida plena de Jesús (Juan 10: 10),  y que nos capacita para responder a la misión encomendada por el Resucitado.  ¡Recibid la Paz ! Recibid el Espíritu Santo!  Muchas bendiciones!

Notas:

[1] Rasmus Hougaard, La mente del líder. Traducción Betty Trabal. (Barcelona: Editorial Riverté, S. A, 2019): 25-119

Una respuesta a «Cuando el pensamiento boicotea la fe … ¿qué hacer?»

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

SIN MIEDO A PENSAR

Inspiración para los que anhelan un mundo mejor

Cristianos en la Ciencia

Integrando la fe con el conocimiento del mundo natural

Alimentemos El Alma

Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Mateo 4:4

Explorando la fe

Un sitio para sumergirnos en la búsqueda de respuestas espirituales y existenciales desde un punto de vista cristiano y bíblico.

Testimonios de Amor

"Mira que estoy a la puerta y llamo..." (Ap 3,20)

Poesias y sentimientos

Laura Muñoz Amarillo | Poeta de poesías y sentimientos. Nací en la bella ciudad de Elda, provincia de Alicante en España un 10 de Julio de 1937 y estos son mis escritos desde el corazón.

Isabel Montero Garrido

Epifanía en la luna

🌎 Alquimia en la pluma. Poemas bonitos cortos y largos de amor y desamor. Poesías bonitas cortas y largas. Poemas de Mercedes 🦋🐟

Las mejores poesías de amor y desamor. Las mejores poesías sensuales y de supra-sexo. Sonetos maravillosos. Haikus y Senryus. El cáncer en poemas. + de 1.000 entradas.

Desde mi Salón

una experiencia compartida para una sociedad de futuro

Luis Alberto Jovel

A menos que no esté convencido mediante el testimonio de las Escrituras o por razones evidentes —ya que no confío en Apostoles, Profetas-Pseudoapologetas-Escatologos-Judaizantes, ni en su Revelaciones, debido a que ellos han errado continuamente y se han contradicho— me mantengo firme en las Escrituras a las que he adoptado como mi guía. Mi conciencia es prisionera de la Palabra de Dios, y no puedo ni quiero revocar nada reconociendo que no es seguro o correcto actuar contra la conciencia. Que Dios me ayude. Amén.

Pensamiento Pentecostal Arminiano

En defensa de la sana doctrina: Creados para honrar a Cristo como Señor en nuestros corazones. Estando siempre preparados para responder a todo el que nos pida razón de la esperanza que hay en nosotros. (1 Pedro 3:15)

A %d blogueros les gusta esto: