Una victoria para la libertad religiosa…la decisión del Tribunal Supremo-Parte I

 Libertad religiosa

 Por Samuel Caraballo-López

Este es el primero de dos artículos sobre el tema, que pretenden ilustrar a mis lectores de la importancia de esta decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos para afirmar la libertad religiosa.

El lunes 30 de junio de 2014 el Tribunal Supremo de los Estado Unidos, en el caso Burwell vs. Hobby Lobby Stores, revoca una decisión de un Tribunal de menor rango contra una corporación de dueños cristianos, y mantiene en una decisión histórica de 5 a 4,  en la que ciertas empresas con fines de lucro pueden tener punto de vista religioso, que debe ser considerado bajo el  “Religious freedom restoration Act de 1993” (RFRA).  Los jueces Roberts, Kennedy, Scalia, Thomas y Alito con su voto a favor, declararon que a las corporaciones que sus dueños tienen firmes y probadas convicciones religiosas no se les puede requerir por el Estado que ofrezcan en los planes médicos coberturas para  anticonceptivos que atentan contra sus creencias religiosas.

El Tribunal Supremo estableció en una explicación de 49 páginas, que es necesario proteger el libre ejercicio de la libertad religiosa de los que están ligados a la corporación, sean dueños o los que  están en control de la misma. Esta decisión protege y expande los derechos de ciertas corporaciones, protegiendo así el derecho a la libertad religiosa de las personas asociadas con la corporación, incluyendo a los dueños, constituyentes, oficiales y empleados.

¿En qué consistió este pleito?  Los dueños de tres corporaciones (luego se unieron cerca de 50), Hobby Lobby Stores, Inc., una empresa nacional de artesanía con más de 13,000 empleados, cuyos dueños son devotos cristianos; Conestoga Wood Specialties Corp., una compañía de gabinetes de Pennsylvania, propiedad de Menonitas; y Mardel Christian bookstores, que son cristianos evangélicos, cuestionaron un requerimiento del “Affordable Care Act”  del  Departament of Health and Human Service (HHC), relacionado a la Reforma Sanitaria del 2010, conocida como el Obama Care.  Dicha ley les requiere a los patronos, con 50 o más empleados, que le provean a las mujeres con un plan médico que incluya el acceso libre de costo a 20 tipos de contraceptivos aprobado por la Federal Drugs Administration (FDA).

Estos empresarios, cuestionaron en los diferentes tribunales de menor rango, que de los 20 anticonceptivos, había 4 que eran abortivos, y aun cuando no se oponían a que sus empleadas las utilizaran, la corporación no podían ofrecer y  subsidiar los mismos porque atentaba contra sus convicciones religiosas.  Estos anticonceptivos femeninos objetados incluían, 2 píldoras del “día después” (ella y Plan B One-Step) y 2 aditamentos intrauterinos (IUDs) que destruían el óvulo luego de fecundado.

Es importante destacar, y contrario a la promoción que se ha hecho en Puerto Rico por grupos ideológicamente inclinados al aborto, que los demás 16 anticonceptivos no fueron cuestionados por los demandantes.  También, hay que recalcar que estas corporaciones no cuestionaron las demás coberturas  requeridas en el plan médico de sus empleados. Así que no podemos concluir que esta decisión del Supremo de los Estados Unidos sea una contraria a los derechos de la mujer.

Es de medular importancia establecer los fundamentos de esta disputa, ya que los medios noticiosos del país la han sacado de contexto y la han convertido en una lucha contra el derecho reproductivo de la mujer.  Las creencias religiosas de estos empresarios, estaba firmemente establecida, por la forma que administraban sus corporaciones, que aunque con fines de lucro, reflejaban los valores y convicciones de sus dueños y constituyentes.   El reclamo de los afectados fue que debían ser eximidos del requisito que contempla la reforma sanitaria del Presidente Obama, de sufragar los anticonceptivos en el plan médicos de las empleadas, ya que habia cuatro (4) de los veinte (20) aprobados por la FDA, que representaban un dilema de valores para la corporación. (Continúa)

2 Replies to “Una victoria para la libertad religiosa…la decisión del Tribunal Supremo-Parte I”

  1. Aplaudo esta decisión. Pero algo me preocupa. ¿Cómo se determina que una empresa es cristiana “bona fide”, es decir, legítimamente cristiana? También preocupa la definición de lo que constituya un fármaco o tratamiento de va contra los principios cristiano. Planteo esto porque en el mundo de la corrupción podría haber empresas que amparadas en esta decisión aleguen principios cristiano para ahorrarse el costo de las cubiertas de salud de sus empleados. Algunas instancias pueden llevar a que se discrimine en la atención medica alegando principios morales. La judicatura tendra que ir afinando las consecuencias de esta decisión.

    1. Sergio:Paz! Es muy válida tu preocupación. De hecho, fue uno de los argumentos del Departamento de Salud Federal, sin embargo la decisión provee para esa posibilidad. Las compañías que demandan, tienen un historial de compromiso con su religión y eso se prueba por el testimonio de los empleados, sus contribuciones y los programas de servicios que ofrece más allá de el mercadeo de sus productos. El Tribunal corroboro todos esos aspectos para dar el standing a estas corporaciones.
      En el caso de los anticonceptivos, sólo se oponían a aquellos que eran abortivos, porque atentaban sobre su concepto de la vida. Esta decisión fue muy bien elaborada para evitar cuestionamientos posteriores. Muchas bendiciones.

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