¿Cómo superar el paradigma de Nazaret?…el reto de la iglesia hoy-Parte I.

7798728-carpintero

Por Samuel Caraballo-López

El texto del domingo 5 de julio de 2015, sexto domingo de Pentecostés lo encontramos en Marco 6: 1-13.  En este escrito solo atenderé los versos 1-6,  en los que Jesús es rechazado por la gente del pueblo en que se había criado.  De hecho Jesús vivió la mayor parte de su vida en Nazaret.  Apenas comenzó su ministerio, y Juan fue encarcelado (1:14), Jesús se mudó a Cafarnaum (Marcos 2:1; Mateo 4:12-13),  y desde allí desarrolló su ministerio en toda Galilea.

En este capítulo (6:1-6), Jesús va por primera vez a Nazaret, su ciudad  de origen, a predicar y enseñar en la sinagoga un sábado.  El Evangelio de Lucas (4: 16-30) narra con lujo de detalles dicho acontecimiento, con no pocas diferencias. De hecho la última sanidad que Jesús había realizado, antes de este evento,  fue en la casa de Jairo, principal de una sinagoga (Marcos 5: 35-43), lo que indica que este tenía buenas relaciones con los líderes religiosos de Galilea. La audiencia de la sinagoga de Nazaret estaba asombrada (exeplessonto) de la sabiduría de Jesús.  Sin embargo este asombro se fue tornando negativo a medida que la multitud cuestionaba las credenciales de Jesús, muy especialmente, lo relacionado a su preparación académica, su nacimiento y trasfondo familiar (versos 2-3).

¿Quién es Jesús, según la gente de Nazaret?  Es el carpintero (albañil), hijo de María solamente, hermano de Jacobo, José, Judas y Simón. De hecho ninguno de sus hermanos y hermanas creian en él, por lo contrario creían que estaba loco (Marcos 3:21).  Ahora bien esta declaración del pueblo tiene varias implicaciones.  Primero, Jesús es un carpintero, perteneciente a la clase social artesanal, y carecía de una formación académica adecuada que lo validara como rabino o profeta.  Segundo, se plantea la posibilidad de que Jesús era un hijo ilegítimo, producto de la fornicación (Juan 8:41), ya que no se menciona al padre. Tercero, si su familia no creía en él, y lo consideraban “fuera de si”, debían tener razón.

Era común en las comunidades con culturas enfocadas en la retórica del honor y la vergüenza, el uso de este tipo de especulación o chismes, para mancillar la honra del implicado.  No hay duda que en la tradición de Marcos, Jesús es  acusado de ser hijo ilegítimo de Miriam (María).  Los evangelistas Mateo (1: 18-25)  y Lucas (1: 26-38; 2: 1-7) contrarrestan dicha acusación con los relatos del nacimiento de Jesús, que Marcos no contiene.

¿Quién es Jesús, según la gente de Nazaret?  No hay duda  que la gente está en total asombro; ¿Cómo este individuo con ese “background” puede hablar estas cosas, y qué sabiduría es esa que está manifestando? Un individuo como Jesús, según ellos, carecía del bagaje profesional y familiar que ellos consideraban necesario para proclamar, enseñar  y realizar las obras milagrosas de Dios. A la luz de toda esta discusión la gente de Nazaret decide no reconocer la autoridad de Jesús como profeta y sabio, y cuestiona su ministerio.

Es en Nazaret uno de los lugares de Galilea en que la actitud asumida por el pueblo, limita  la realización y manifestación de las obras portentosas de Dios (verso 5). De hecho la autoridad de Jesús para hacer milagros, prodigios y sanidades, en el Evangelio de Marcos, está íntimamente ligada a la fe.  Ahora bien tenemos que aclarar, que aunque en el Evangelio de Marcos, Jesús promueve la fe como un elemento crítico en la manifestación de las obras redentoras de Dios, la fe no era el único requisito para que el milagro ocurriera.  La libertad soberana de Dios no puede ser condicionada por la ausencia o tenencia de fe.

Jesús defiende la historia profética de Israel, del cual él era parte (vea Marcos 6:15; 8:27-28), y lamenta la actitud humillante e incrédula que manifiestan los habitantes de la ciudad donde se había criado.  Jesús declara que ciertamente un Profeta de Dios siempre tiene honra, aun cuando su pueblo, sus hermanos y su familia le nieguen la misma (Marcos 6:4).

Hay una pregunta que asalta mi mente, y ¿Quién es Jesús realmente para nosotros?  Esta pregunta es crítica hoy.  Una de las estrategias del mal es quitar credibilidad e historicidad a la persona de Jesús.  Es necesario que nuestro cristianismo reconozca al Jesús histórico junto a la concepción dogmática y  teológica producida por nuestras denominaciones y tradiciones religiosas.  Es necesario volver a la piedad original del cristianismo primitivo, que presenta Marcos y todo el Nuevo testamento, sin caer en concordismo bíblico. Un Jesús impulsado por el poder del Espíritu para hacer milagros, sanidades, prodigios y señales. Un Jesús, que es Hijo de Dios y heredero de la tradición profética de Israel que proclama el Reino de Dios y lo confirma con acciones redentoras concretas.  Solo así el cristianismo podrá recuperar el poder perdido y la dinámica transformadora que caracterizó el movimiento de Jesús de Nazaret. Pienso que este es el más grande desafío que tiene la iglesia hoy, y se juega la vida si esto no ocurre.   ¡Muchas bendiciones!

2 Replies to “¿Cómo superar el paradigma de Nazaret?…el reto de la iglesia hoy-Parte I.”

  1. Lo mágico es lo que se promueve, el mensaje se tergiversa y Jesús termina como un producto comercial sin registro de marca que pueden vender sin responsabilidad ni escrúpulo alguno los mercaderes, sacando muy provechos beneficios económicos y arrojando a la ignorancia o la Incredulidad a tantas almas. Bien dices, el cristianismo hace tiempo se desligó de Jesús de Nazaret.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s