¿Es Jesús rey?…Picando fuera del hoyo

picando fuera del hoyo

Por Samuel Caraballo-López

¿Por qué gastan dinero en lo que no es pan, y su salario en lo que no satisface? (Isaías 55: 2)

El texto del 2 de Agosto de 2015, décimo domingo de Pentecostés, lo encontramos en el Evangelio de Juan 6: 22-35.  Este es el primero de los cuatro (4) domingos que dedicaremos a reflexionar sobre este capítulo durante este mes. Es importante que entendamos que en cada domingo hay diferentes énfasis del mismo discurso sobre el Pan de vida.

El evento que consideramos hoy ocurre luego de dos (2) actos milagrosos en secuencia en la región de Tiberíades, en la orilla oriental del Mar de Galilea.  En escritos anteriores hemos explicado los aspectos geográficos e históricos de esta región, junto a su importancia para entender el sentido de los eventos que ocurren en dicho contexto.

El diálogo que aparece en el texto de hoy ocurre luego de la alimentación de las 5,000 personas, con cinco panes de cebada y dos pececillos ofrecidos por un muchacho (Juan 6: 1-15).  Este milagro se asemeja a los eventos del éxodo hebreo, muy especialmente durante su estadía en el desierto de Zin, en que Dios, por medio de Moisés, suple maná y carne al pueblo en medio de una crisis alimentaria (Éxodo 16: 2-4; 9-15).  También existe un pasaje paralelo de un milagro semejante en el Profeta Eliseo que multiplica veinte (20) panes de cebada para dar de comer a 100 hombres y les sobró (2 de Reyes 4: 42-44).  Frente a este milagro la gente identifica a Jesús como el verdadero Profeta que había de venir (el Mesías) e intentan tomarlo para hacerlo rey de Galilea.  Esto implicaría darle un golpe de estado a Herodes Antipas y por ende desafiar al Imperio romano (verso 15).  Jesús se percata de los planes y huye de la multitud y de sus intenciones, retirándose en un monte a solas.

La gente, como en todas las épocas, responden a situaciones de desigualdad e injusticia con soluciones meramente políticas, que nos desvían de las verdaderas causas del problema. Es por esto, que la multitud que fue alimentada llega a Capernaum, buscando a Jesús (6: 24-26).  El razonamiento de esta gente, que Marcos dice, que eran “como ovejas que no tenían pastor”, más que de la cabeza, provenía del estómago.  Ellos querían que Jesús se enfocara principalmente en la revolución de los pobres para que estos pudieran satisfacer sus necesidades primarias. De hecho Jesús les habla claro: “Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto señales sino porque comieron pan hasta llenarse” (6:26). Si la primera tentación en el desierto fue para que Jesús convirtiera las piedras en pan (Mateo 4:3), ahora la tentación era a que se convirtiera en el rey guerrero de los pobres en su lucha por obtener el pan.

El reclamo de aquella multitud, cansada de tanta opresión, parecía tan noble como el hecho por Satanás a Jesús en la tentación  del desierto.  Es bueno aclarar que a Jesús no le molesta que los pueblos exijan que sus necesidades primarias sean satisfechas, la crítica de Jesús es que ellos no tienen mayores expectativas que estas.  Ya Jesús lo había dicho en la primera tentación; “no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). ¡Alerta, hermano, enseña a tu familia y a tu pueblo a aspirar a cosas mayores!

Ahora bien, si Jesús no es el Mesías guerrero que había de dirigir la revolución de los pobres, ¿Quién es entonces?  A mí me parece que esta es la pregunta clave para entender el relato de Juan.  Jesús, más que el Mesías guerrero de la visión apocalíptica, es el eslabón entre el amor y la bondad de Dios y un mundo hambriento y sediento de estos dones.    Jesús, lo dice en forma clara y precisa:

Porque el pan de Dios es aquel que desciende del cielo y da vida al mundo… ¡Yo soy el pan de vida; el que a mi viene nunca tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás! (Juan 6: 33 y 35).

Muchos coinciden conmigo que la experiencia es la mejor de las maestras.  Por más de 30 años he luchado por afirmar la justicia e incrementar la calidad de vida de las comunidades en diferentes escenarios, en y fuera de mi país.  Se lo que es luchar por darle de comer a la gente, buscarle oportunidades de educación y trabajo, ofrecer asistencia médica, ayudarles a construir viviendas dignas, acompañarles y abogar por ellos en diferentes instancias, y cuantas cosas necesarias para el vivir digno.  Sin embargo, si la gente, que sirve y es servida no tiene sentido ni propósito en la vida, seguirán siendo tan egoístas como cuando comenzó la ayuda.

Hermanos, podemos satisfacer las necesidades básicas en los individuos que nos habla Maslow en su modelo, pero sin ese sentido de amor, comunidad y conexión que se encuentra en Jesucristo, no ocurrirán cambios significativos en la vida de las personas y los pueblos. Podemos dar a los pueblos mejores viviendas, mejores escuelas, más hospitales, más dinero en sus bolsillos, con más artefactos tecnológicos, y más oportunidades de progreso económico, pero sin el Pan de vida que alimenta al mundo, estos serán “cuerpos sin alma”, “nubes sin agua”, “árboles sin fruto”, “estrellas erráticas”, que no tienen el deleite de vivir en paz.

Ahora bien, cuando la gente encuentra en Cristo sentido y dirección, su vida se enriquece. Aún en la pobreza, las gente se transforman en mejores seres humanos, esposos, padres, hermanos, Jefes, empleados, estudiantes, amigos y servidores de otros.  De hecho los vicios que sabotean la calidad de vida de las familias y los pueblos, como lo son el alcoholismo, la drogadicción, los juegos de azar y la maldad en todas sus manifestaciones, solo se superan cabalmente cuando la gente encuentra en el amor de Dios un sentido real para ser y vivir.

¡Jesús es el Pan de vida que satisface el hambre y la sed de la humanidad! (Juan 6:35). ¡Muchas bendiciones!

2 Replies to “¿Es Jesús rey?…Picando fuera del hoyo”

  1. Muchas gracias por el comentario…que ciertamente es correcto. Jesus de Nazaret no responde al concepto de rey mundano. De hecho, la iglesia del primer siglo, lo veia como el cordero de Dios. Cordero es un título de vulnerabilidad, porque es de su vulnerabilidad que brota su poder, muy contrario al concepto de rey. Muchas bendiciones.

  2. El concepto rey es inculcado en la mente de la gente porque nos convierte en súbditos de una autoridad terrestre y es favorable a crear una actitud sumisa. Creo que a la divinidad no debe considerarse ni ver como un rey, monarca o señor. Una divinidad que exija reverencia, sumisión o subordinación esta lejos del concepto de Dios que debe estar en la mente de un creyente. El Dios rey es mera creación humana.

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