De la anarquía al asombro

asombro

Por Samuel Caraballo-López

El texto del 10 de febrero de 2019, quinto domingo después de Epifanía, lo encontramos en el Evangelio de Lucas 5: 1-11. En este pasaje se registra, más que el llamado de Simón y los hijos de Zebedeo, Juan y Jacobo, un pronunciamiento a Simón sobre como responder a la misión de Jesús (Lucas 9: 28; Mateo 26: 37).

Normalmente el pronunciamiento como concepto se vincula a una insurrección de corte militar contra el orden establecido, y consiste en una declaración pública que anuncia la oposición al estatus vigente: “No temas desde ahora, serás pescador de hombres.”

Luego de un pronunciamiento se espera que los invitados y otros sectores se sumen a la declaración. El éxito del mismo está en conseguir adeptos que respondan a dicha declaración para que tenga efecto. De no lograr el respaldo esperado, el pronunciamiento será fallido y no logrará su propósito.

La estrategia narrativa de Lucas, según Joel B. Green, en su libro The Gospel of Luke (1997), tiene como intención responder a dos (2) preguntas medulares dentro de la iglesia primitiva: (a) ¿Cuál es la naturaleza del ministerio de Jesús? (b) ¿Cómo se responde apropiadamente a la misión de Jesús?

Según la narrativa de Lucas, Jesús comienza su ministerio como un solitario maestro y predicador de Nazaret (Lucas 4: 14-5:1).  En sus viajes como predicador solitario había estado en las sinagogas de Galilea y de Judea (4:44).  Así que sus giras educativas y de predicación eran complementadas con milagros, sanidades y liberación de demonios, según fuese el caso.

En sus visitas a Nazaret y Capernaún, y muy especialmente, durante sus enseñanzas en la sinagoga (Lucas 4: 16-30) y durante su estadía en la casa de Pedro (Lucas 4: 38-43), la gente receptora de sus milagros “lo detenían para que no se alejara de ellos”, y reclamaban los privilegios de la familiaridad y de ser pueblo escogido (verso 42). Esta situación causó serias molestias a Jesús durante esta primera etapa de su ministerio en Galilea.

¿Cuánto tiempo estuvo, así como rabino independiente y solitario, no lo sabemos?  A partir del capítulo 5: 1ss, la condición de maestro y predicador solitario cambia, al reclutar oficialmente en su equipo a Simón, hijo de Jonás, y a Jacobo y Juan hijos de Zebedeo. ¿Cómo ocurrió ese proceso de reclutamiento? ¿qué mensaje brota de dicho proceso para nosotros hoy? Para contestar esta pregunta convertiremos este pasaje de Lucas 5: 1-11 en un drama en siete (7) actos o escenas, a mencionar:

Primer Acto:

  1. La multitud se agolpa para oir la Palabra de Dios.
  2. Jesús estaba de pie acosado por la multitud (la estatura promedio de Jesus-5’ 6’’)
  3. Los pescadores lavan las redes.

Segundo Acto:

  1. Las multitudes frente a la barca.
  2. Jesús sentado enseña.
  3. Simón en la barca colaborando con Jesús.
    1. Detalle: “Jesús rogó a Simón que se alejara un poco de la orilla (verso 3).

Tercer Acto

  1. Jesús en la barca, cesa de hablar a las multitudes y dice a Simón: “Boga hacia lo hondo, y echa abajo las redes para una captura.”
  2. Simón, renuente y con cierto grado de escepticismo le contesta: “Maestro (epistates, gr.), después de bregar durante toda la noche, nada hemos pescado;” …pero en tu palabra, echaré abajo la red.

Cuarto Acto

  1. Jesús silencioso.
  2. Simón atareado sacando la abundancia de peces que parecia romper la red, y llamando a sus colegas, Juan y Jacobo, hijos de Zebedeo, para que le ayudaran a manejar tan enorme pesca. (círculo íntimo de Jesús-Lucas 9:28; Mateo 26: 37).
  3. “y fueron y llenaron ambas barcas, al punto que se hundían.” (verso 7).

Quinto Acto

  1. Jesús en silencio.
  2. Simón se postra a los pies de Jesús y le dice: “¡Apártate de mí, que soy hombre pecador!” (Isaías 6: 5).

Es muy significativa la escena dentro del pensamiento de Lucas. Contrario a Nazaret y Capernaúm que pretendían retener a Jesús para disfrutar de su poder milagroso, y obtener las ventajas de este, Pedro le pide que se aparte de él (verso 8). Es decir el encuentro con la santidad de Dios, en lugar de buscar beneficios, nos delata y descubre nuestra iniquidad, y sentimos verguenza y temor ante Dios (Isaías 6,5). Lucas es claro en su estrategia narrativa, para iniciar el ministerio de Jesús se requiere una actitud de arrepentimiento, que es el reconocimiento de la gran diferencia entre Jesús y él mismo, en Su presencia el temor y verguenza lo hacen sentir alejado del Santo de Dios.

Sexto Acto

  1. Simón, Juan y Jacobo, y los demás, estaban asombrados por la pesca abundante y por el descubrimiento de que eran inmerecedores de tanta bendición.
    1. El asombro es la impresión en el ánimo que alguien o algo, causa a una persona, especialmente por alguna cualidad extraordinaria o por ser inesperado. (“me pasmé”).
    2. El asombro es una emoción que se distingue por presentar una importante variedad de señales físicas que por cierto son las que nos permiten reconocerlo, entre las más comunes que se presentan podemos citar: elevación al máximo de las cejas, apertura enorme de los ojos, la boca abierta, acompañado por una elevación de los párpados, agarrarse con las manos alguna parte del cuerpo, normalmente es la cara o el pecho. El asombro, luego de los signos iniciales, nos mueve a actuar a favor de aquello que nos asombra.
    3. El pronunciamiento de Jesús frente al asombro de Pedro, es tajante: “No temas, desde ahora serás pescador de hombres.” (verso 10). Jesús se inserta en la tradición profética de Jeremías, en la que Dios es quien recluta  pescadores y cazadores para rescatar a un pueblo que andaba extraviado por las “tierras extrañas de la iniquidad” (Jeremías 16: 1-6; 14-17). Le estoy declarando la guerra a esos “Estados de iniquidad” que se han rebelado contra Dios, y viven en constante anarquía
    4. Ahora hay que “atrapar” a la gente para liberarlos.

Séptimo Acto

  1. Simón, Juan y Jacobo, que, en respuesta a su asombro, siguen a Jesús: Y depués de arrimar las barcas a tierra, dejando todas las cosas (los botes, la pesca, todo), lo siguieron (Lucas 5: 11; 19: 10).
  2. Solo se puede participar de la misión de Jesús dejándolo todo.
  3. Jesús en silencio, afirma y confirma la decisión de los pescadores (verso 11 y subsiguientes).

Conclusiones

Epifanía significa “manifestación”, es decir Dios se da a conocer por medio de Jesús. Este proceso de Dios darse a conocer ocurre en cada momento en la vida de Jesús.  Cada palabra o acción de Jesús manifiesta la naturaleza y carácter del Dios Eterno.

En este hermoso pasaje del pronunciamiento a Simón y sus socios, Jesús manifiesta su poder en el acto milagroso de suplir la pesca más abundante jamás realizada por estos veteranos pescadores.  El mensaje es claro, el Señor que tiene el poder para suplir la materia prima del trabajo de tu vida, te llama a una nueva dimensión vocacional, en la que estará presente con la misma plenitud que te ha mostrado en el milagro.

El benefactor del pueblo, te quiere invitar y delegar en ti el poder para beneficiar a otros con igual necesidad. Lo significativo es que los invitados son gente común y corriente; son los “extraviados” de la casa de Israel (Jeremías 16: 16). El milagro de la pesca abundante es una pronunciación a esos “extraviados” a reconocer y superar su “extravío” (Lucas 5: 8), y a insertarse en el círculo íntimo de Jesús, para que la promesa eterna de bendición a toda la humanidad se cumpla.

La promesa universal de Dios a Abraham de que en él serían benditas todas las familias de la tierra se cumple a plenitud en Jesús de Nazaret (Génesis 12: 1ss; Lucas 4: 21).  Ese poder que Jesús, el benefactor de la humanidad, delegó a Simón y sus asombrados compañeros (5: 10), es el mismo que desea delegar en todos sus seguidores de todas las épocas y contextos.

En cada momento de la historia la promesa eterna de Dios requiere actualización y cumplimiento.  Hoy Jesús sigue manifestando su poder, y su invitación para ser colaboradores en la comunicación y ejecución de sus propuestas para toda la humanidad.

Estoy convencido que las promesas del Reino de Dios, comunicadas y confirmadas por Jesús de Nazaret, cuando son acogidas con sinceridad por las comunidades y los individuos, sus resultados se repiten…el pecador es “atrapado” para ser liberado. La pregunta es la misma a través de todas las épocas: ¿A quién voy a enviar? ¿Quién será mi mensajero?  La respuesta siempre es personal.  ¡Muchas bendiciones!      Amen.

3 Replies to “De la anarquía al asombro”

  1. Me encanta el hecho de que cuando Jesús decidió reclutar discípulos no fue donde aquellos que se consideraban cualificados por su erudición, posición social o linaje levítico, sino que primero fue a buscar pescadores. ¿Qué características hacían a estos toscos obreros del mar idóneos para ser Sus primeros estudiantes, testigos y anunciadores? Los pescadores, por lo general, comparten ciertas características, entre ellas: (1) disciplinados-se adaptan al rigor de su vocación y se preparan de antemano para lidiar con las crisis previsibles en ella, (2) perspicaces-saben leer las señales de la naturaleza y reaccionan intuitiva y prestamente a los cambios, (3) valientes-sin menospreciar las fuerzas naturales asumen el reto de usarlas a su favor (así, por ejemplo, no temen a la oscuridad, sino que la aprovechan para pescar, sabiendo que los peces usan esa cobertura para subir más cerca de la superficie), (4) cooperadores-saben trabajar con otros y formar parte de un esfuerzo colectivo, (5) tienen iniciativa y perseverancia-no se rinden con facilidad y exploran alternativas, sabiendo que el éxito es el encuentro entre la oportunidad y la previa preparación, (6) pacientes-saben esperar sin desesperar, reconociendo que tienen la opción de controlar su mundo interior pero no el exterior, (7) introspectivos-han aprendido a usar el silencio y la calma incidentales a su profesión para reflexionar, meditar y autoexaminarse. Puesto que Jesús sigue llamando hoy a quienes quieran ser pescadores de hombres, es momento de preguntarnos si poseemos estas características. En caso negativo, ya es tiempo de cultivarlas para ser aptos de nuestra Gran Comisión y que seamos testigos de pescas milagrosas.

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    1. Solo quiero comentar que también en el circulo amplio de los discipulos de Jesús habian gente dotada, como lo fue Nicodemo (Juan 19: 39) y José de Arimatea (Juan 19:38). De hecho, el sustituto de Judas, realmente fue Saulo De Tarso, un conocedor de la Ley, y cultivado a los pies de Gamaliel. Por qué te digo esto? Porque el criterio para llamar a los discipulos fue su soberana voluntad; “Subio Jesús a una montaña y llamó a los que quiso, los cuales se reunieron con él (Marcos 3: 13ss). Claro, la soberana voluntad de Dios no opaca las cualidades que tu mencionas que tenían esos primeros discipulos. Muchas bendiciones.

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    2. Dios le bendiga, profesor. Por supuesto que reconozco que Jesús tuvo, tiene y tendrá gente de todas las estratas sociales, niveles económicos y capacidades intelectuales. Pero Su elección de los primeros discípulos, tal como lo menciona la perícopa que interpretó en su artículo, puso en el mapa a gente que había sido relegada a peones, cuyas cualidades no habían sido apreciadas y abrió el camino para que se realzara más la capacidad de sujeción y colaboración que la erudición, linaje o religiosidad de que se ufanaban los fariseos y saduceos. Esa es mi opinión.

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