“Con la mano derecha cerrada y la izquierda abierta”… así somos.

 

Por Samuel Caraballo-López

Aunque la mayoría de las Denominaciones históricas de corte evangélico han estado reduciendo su membrecía en los Estados Unidos, hay otras de tradición pentecostal que continúan creciendo. Este fenómeno requiere que reflexionemos ponderadamente y sin apasionamientos, de tal forma que encontremos alguna explicación racional, que nos ayude a detener la inminente caida.

Para un entendimiento correcto de este fenómeno se requiere examinar como la iglesia, en sus diferentes instancias y contextos, está realizando la misión redentora de Dios.  Además, podría ser iluminador el examinar el discurso sobre el Evangelio, en estas congregaciones que están reduciendo aceleradamente su feligresía, para determinar si existe alguna correlación entre estas dos variables.

Hoy temprano tuve la oportunidad de leer un artículo muy inspirador de Ed Stetzer, Presidente de LifeWay Research y misionólogo de esa misma organización, titulado Advertencia de Peligro: El futuro de la iglesia y la misión[1].  En este escrito el autor nos llama la atención sobre el desplazamiento que está sufriendo la iglesia hacia los márgenes de la sociedad, empujada por la cultura hegemónica, que es sostenida por los medios informativos, la literatura, las artes, y la política.  De alguna manera esta cultura ha creado formas de espiritualidad secular que ha sustituido a la iglesia. Dicho en “arroz y habichuela”, las masas poblacionales han decidido que nuestras iglesias no tienen las respuestas a sus preguntas y necesidades espirituales, y buscan otras fuentes alternas para satisfacer dicha necesidad.

Iglesia-estadística

Ahora bien, Stetzer, ve este movimiento hacia los márgenes de la iglesia como algo positivo, porque plantea el que la iglesia vuelva a ser lo que fue en sus primeras etapas, una iglesia que realiza la misión de Dios desde los márgenes de la sociedad, manteniendo simultaneamente solidaridad y tensión con esta. No hay duda que, desde la perspectiva histórica-social, Jesús y sus primeros seguidores cumplieron su misión en medio de una cultura que rechazaba su mensaje y marginaba a la iglesia.

Así que, tanto el Jesús histórico como la iglesia de los primeros siglos vivieron en un mundo en que ellos eran minoría, y su mensaje no era validado por la inmensa mayoría de las culturas de su época.  Esto nos alerta sobre la posibilidad de que el paganismo vuelva a ser hegemónico, y la iglesia tenga que volver a sus recursos básicos para proclamar el mensaje redentor de Dios. A mi me parece esto como una buena noticia para la iglesia.

Un buen ejercicio, que podríamos realizar, es visitar alguna de las denominaciones evangélicas que están decayendo en forma vertiginosa en nuestro entorno, para escuchar su proclamación del evangelio. Una de las cosas que quizás observemos de inmediato es la tendencia a acomodar el mensaje cristiano, a los cambios culturales y legales que se están manifestando en casi todo el mundo.  De hecho, en la década del 90, fui pastor en los Estados Unidos en una de las denominaciones que más rápido está decayendo en la actualidad. Una práctica que ya se veía en aquel tiempo era el pasar por alto o ignorar aquellos relatos y enseñanzas bíblicas que de alguna manera podían ser cuestionados por la cultura hegemónica.

Al tratar de pasar por alto los textos que algunos llaman “de terror”, porque parecían ser muy sangrientos, discriminatorios o no creíbles, era una forma de acomodar la Biblia a la nueva cultura. Siendo honestos, no se puede leer la Biblia y esconder el hecho de que el Evangelio se centra en dos (2) eventos, uno violento (la muerte en la cruz) y el otro increíble (una tumba vacía). El evangelio que proclama la iglesia tiene como eje central un Salvador que murió crucificado y resucitó, para libertar y producir vida en la humanidad caida. Si los creyentes no pueden creer esta verdad, entonces, reduciremos nuestro mensaje a uno simplemente de  “no-violencia”  y de afirmación de los derechos humanos.

Hace un año, el 28 de junio de 2015, se celebró mi ceremonia de jubilación.  El orador invitado para dicha actividad fue mi hijo Samuel Luis, trayendo un mensaje que nos ayudó a redescubrir el libro olvidado de Judas.  La Carta de Judas es un libro que frente a una cultura hegemónica anticristiana, que pretendía “tragarse” el Evangelio de Jesucristo, nos trae una de las más vibrante exhortaciónes del Nuevo Testamento:

“Amados, poniendo toda diligencia en escribiros acerca de nuestra común salvación, tuve necesidad de escribiros exhortándoos Que contendáis ardientemente por la fe una vez dada a los santos” (Judas, 3).

Stetzer, propone a la luz de esta exhortación universal de Judas, que en el Evangelio que nos ha sido dado, hay creencias que tenemos que retener tal como se han trasmitido y otras que debemos contextualizar y transformar. Como parte del proceso de reflexión, la iglesia debe definir aquellas creencias que forman el “cinturón protector” del Evangelio y que le dan estabilidad, junto a las creencias que requieren ser contextualizadas y transformadas para que el Evangelio hable a las nuevas generaciones y pueblos. Así que, tenemos que distinguir entre dos (2) clases de creencias en el Evangelio, aquellas por las que vamos a contender ardientemente, y las otras que vamos a transformar con ese mismo ardor.

Ed Stetzer, utiliza una metáfora que nos puede ser muy útil, y que consiste en poner en la mano derecha cerrada las creencias que forman el “cinturón protector” del Evangelio, y poner en nuestra mano izquierda abierta aquellas creencias que deben ser contextualizadas.   Ahora bien, esta tarea no es fácil, porque tenemos que definir, con la sabiduría del Espíritu, el mejor conocimiento de las Escrituras y el consenso de los hermanos (Hechos 15,22-29), qué creencias vamos a mantener en la mano derecha cerrada, y qué creencias mantendremos en la mano izquierda abierta. Este ha sido un tema recurrente en mis escritos, y me parece que es el más grande reto que tiene la iglesia hoy.

Siguiendo el consejo de Judas, lo importante es que podamos “contender con” y “resistir” las fuerzas que están presionando para que abramos la mano derecha. Hay que dejar meridianamente claro y con firmeza, en todos los foros, que hay creencias que le dan sentido y estabilidad al Evangelio, y que estas han permanecido intactas a través de 21 siglos de historia, y la iglesia las va a guardar con celo y dedicación. Estas creencias, algunas no simpáticas a la cultura dominante, son las que le han dado a la iglesia la solidez y confiabilidad para ofrecer luz al mundo, y a su vez  le dan credibilidad  en la proclamación del mensaje redentor de Dios.

Reconciliación

El consejo final de Stetzer, hay que repetirlo hoy:  Debemos enseñar a los líderes cristianos, sean pastores, maestros, evangelistas, capellanes, etc., y a los miembros de las iglesias a mantener firmemente cerrados los asuntos de la mano derecha.   Nuestra mano izquierda se mantendrá abierta a la contextualización y transformación para mejor entendimiento de nuestro mensaje entre las diversas culturas y generaciones. Hay que aceptar de buena gana que la iglesia seguirá siendo marginada por la cultura, pero enviada, guiada y alimentada por el Dios Trino y Uno, que nos legó las Buenas Noticias de que en Cristo, Dios está reconciliando al mundo consigo mismo, y que la reconciliación es la piedra angular de Su misión redentora en el mundo.  ¡Muchas bendiciones!

 

Notas:

 

[1]  Ed Stetzer,  Advertencia de Peligro: El futuro de la iglesia y la misión.  Accesada el 25 de junio de 2016 en http://ag.org/enrichmentjournal_sp/200802/200802_036_Writing.cfm

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s