Cuando la religión disiente de Dios

Jesús vs. religion 2

Por Samuel Caraballo-López

INTRODUCCIÓN

El texto del 25 de agosto de 2019, undécimo domingo de Pentecostés, lo encontramos en Lucas 13: 10-17. Me llama la atención las iluminadoras palabras de Jesús en los versos 15 y 16:

El Señor entonces le respondió, y dijo: Hipócritas! ¿cada uno de vosotros, no desata su buey o su asno del establo en el sábado, y lo lleva a abrevar? ¿Y acaso esta mujer, siendo hija de Abraham, a quién Satanás ató hace dieciocho años, no convenía desatarla de esta cadena en el día del sábado? (Lucas 13: 16-16, BTX)

Decía Aristóteles que la virtud es el justo medio entre dos vicios; uno de estos representa un exceso, el otro un defecto. Por ejemplo la virtud de la valentía  esta ubicada entre el exceso de la temeridad y el defecto de la cobardía.  La pregunta entonces es, ¿cuál es el justo medio entre el exceso de  “legalismo”* y el defecto del “liberalismo”*? En el pasaje que estamos considerando, Jesús nos invita a buscar ese balance que la iglesia cristiana necesita en un mundo de extremos.

DESARROLLO

Nos cuenta Lucas, que Jesús en su camino hacia Jerusalem entró a una sinagoga un sábado en la mañana y enseñaba. Muy raro el pasaje, porque desde la salida hacia Jerusalem, que se inició en Lucas 9:51, Jesús no había entrado en sinagoga alguna.

En esta sinagoga había una mujer que llevaba encorvada 18 años, y aunque lo deseaba, no podía levantar la cabeza. En una sociedad en que todo se evaluaba desde los polos de la vergüenza y el honor, aquella mujer parecía no tener méritos para ser atendida por un rabino. Dada su apariencia las posibilidades de ser víctima del ostracismo social por sus pares era muy alta.  Posiblemente, ella nunca imaginó que tuviese alguna oportunidad de recobrar su salud, y estaba resignada a vivir con esta condición.  

¿Cual era el diagnóstico médico de esta mujer? Es una buena pregunta, asumiendo que el evangelista Lucas era médico. Posiblemente el diagnóstico actual para esta mujer era “espondilitis anquilosante” que es una enfermedad sistémica caracterizada por una inflamación del esqueleto axial, las grandes articulaciones periféricas y los dedos, dolor de espalda nocturno, rigidez de espalda y cifosis acentuada, entre otras condiciones. En español, una artritis crónica que afecta la columna vertebral, y las articulaciones entre la columna y la pelvis. De hecho, Lucas , desde una perspectiva etnomédica dice que es un “espíritu” de enfermedad (verso 11). Jesús lo vincula con el poder de Satanás (verso 16).

Sin ella solicitarlo, sin siquiera rogarle, sin hacer largos ayunos, ni hacer penitencias; Jesús la ve, la llama y le declara:

“Mujer, quedas libre de tu enfermedad” … e imponiendo las manos sobre ella,  la mujer se enderezó y daba gloria a Dios (verso 12).

Como escenas anteriores de su ministerio, Jesús toca y declara la curación y se produce el milagro (vea Lucas 4:40; 5: 13 y 8:54). En la pronunciación Jesus reconoce la causa de la enfermedad y la considera un agente de opresión, que necesitaba ser expulsado. Para Lucas el ministerio de Jesús se distinguía por “hacer el bien y sanar a todos los oprimidos por el diablo” (Hechos 10:38), y por liberar a los cautivos y oprimidos (Lucas 4: 18-19)

Todos celebraban esa acción en que Jesús adelanta los signos del reino venidero para aquella mujer (en eso consiste un milagro). La mujer no solo fue sanada, sino restaurada e incorporada a la vida de aquella comunidad. La invisibilidad, opresión y el ostracismo social de esta mujer por 18 años había terminado aquel sábado.

Jesús-sana-a-una-mujer-encorvada

Dije que todos celebraban el acto portentoso de Dios…pero no fue así…el principal de la sinagoga se enojó diciendo:

“Hay seis días en que se puede trabajar; venid, pues, estos días a curaros, y no en día de sábado.” (verso 14).

Permítanme detener tan interesante relato para explicar qué era un principal o jefe de la sinagoga. La función del principal de la sinagoga en tiempos de Jesús era mantener el funcionamiento de la comunidad y la fiel lectura y enseñanza de la Torá. De hecho, el principal de la sinagoga en este pasaje cumple su función de tal forma que nos recuerda la conducta de los escribas y fariseos que aparecen en otras narrativas de Lucas. Es decir, el jefe de la sinagoga estaba vigilando la conducta de Jesús para asegurarse que cumpliera con la observancia legal. La indignación de este funcionario se debe a que Jesús había infringido la ley del sábado al haber sanado a aquella mujer encorvada.

De hecho, el principal se dirige a la multitud con la intención de desafiar públicamente la autoridad de Jesús, autodenominándose el intérprete de las Escrituras. El argumento del Principal de la sinagoga contra Jesús es que este con su acto no ha observado la ley sobre el sábado. El sábado había aumentado en importancia dado que era la forma central de afirmar la identidad judía durante el periodo del Segundo Templo. El principal de la sinagoga afirma la importancia de esta observación para la preservación de la comunidad judía, sostenido en Deuteronomio 5: 13 y Éxodo 20: 9. Ahora bien, lo que él realmente está diciendo es que no era necesario la sanidad de esta mujer porque no estaba en peligro de muerte dado que llevaba 18 años con la enfermedad, y que Jesús pudo haber esperado hasta el otro día porque la condición de la mujer al no ser de vida o muerte no justificaba la violación de la ley del sábado (verso 14).

El intento de reducir la autoridad de Jesús es de inmediato detenido por el evangelista Lucas, al llama a Jesús, “Señor” (verso 15). El título de “Señor” denomina a Jesús como un maestro con autoridad, y aún más lo ubica como el hermeneuta divinamente avalado. Esta declaración es medular para la Iglesia hoy, él que ha sido designado por Dios para interpretar sus enseñanzas es Jesús. Dado que el Principal de la sinagoga le cita Deuteronomio 5, 13, Jesús le recuerda que la misma prohibición que él está utilizando contra la sanidad de la mujer en sábado aplica al cuidado de los bueyes y a los asnos a los que están permitidos desatar para abrevar en el día del sábado (Deuteronomio 5, 14).

El planteamiento de Jesús es de sentido común y consistencia, Si puedes llevar a las bestias que has atado por algunas horas durante el sábado a beber agua, cuánto más debemos desatar en el día del sábado a una mujer que Satanás había atado por 18 años y que es hija de Abraham como ustedes! Jesús le declara al Principal de la sinagoga que quién piense como él es un hipócrita porque no comprende los propósitos de Dios y mucho menos el significado de las Escrituras, y por lo tanto vive una vida de aparente piedad. El jefe de la sinagoga se había convertido en un obstáculo para que la gracia de Dios se manifestara en su propio pueblo.

El acto de sanidad de la mujer encorvada es una acto de liberación y derrota de las fuerzas del mal, y por lo tanto una manifestación del reino de Dios en aquel sábado en aquella sinagoga (Lucas 11:20). La sanidad de esta mujer es la evidencia de la consumación de las promesas hechas por Dios a Abraham (Lucas 1: 52- 55, 73-75) . Esta mujer minimizada y desvalorada por su condición física ahora le es restaurado su honor y sentada a la mesa designada, con sus hermanos los hijos de Abraham.

APLICACIÓN

Es posible que alguien se enoje porque ha ocurrido un acto de liberación, que produce esperanza y nuevas posibilidades a un ser humano? Aunque usted no lo crea, Sí es posible, especialmente cuando interpretamos la fe desde los extremos.  

Cuando el exceso de la  rigidez y el defecto del libertinaje dominan la capacidad reflexiva, perdemos la capacidad de dialogar y de evaluar los actos de Dios, y mucho más, nuestros propios actos. Jesús en una palabra que debemos considerar en esta mañana declara…quien llamándose religioso no celebra la manifestación de la gracia de Dios para el bienestar de sus hijos…es un hipócrita (verso 15).

Jesús irrumpió en la vida de esta mujer de un modo no tradicional, pero su acción trajo esperanza y nuevas oportunidades para esta mujer oprimida (verso 16). La intervención de Jesús produjo liberación, restauración, salud, plenitud y estima propia para esta hija de Abraham. Es a través del ministerio de Jesús que se cumplen las promesas hechas por Dios a Abraham, y en este caso específico se confirma a través de la liberación de esta mujer.


Que nuestro mensaje manifieste la inclusión, santidad, gracia y poder de Dios para traer bienestar a los pueblos! Muchas bendiciones
!

Nota Aclaratoria:

*Podemos decir que el legalismo significa “juicio sin misericordia”, mientras el liberalismo o hiper-gracia significa “misericordia sin juicio”.  En este escrito “liberalismo” se refiere al énfasis exagerado en todas las cosas “positivas” como gracia, gozo, bendiciones, libertad total, etc. Esta enseñanza hace que los cristianos abandonen todas las restricciones.

2 Replies to “Cuando la religión disiente de Dios”

  1. Ciertamente que tocó un tema medular en estos tiempos en que la Iglesia necesita retornar al Cristocentrismo y evitar los extremos que dañan su pureza y credibilidad ante una sociedad pluralista, humanista y posmodernista. El balance entre el libertinaje y el legalismo es un asunto de minuto a minuto. Dios le bendiga, Profesor.

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