La Jubilación: transitando por “carreteras no transitadas”… si nos dejan.

Carreteras sin transitar.jpg

Por Samuel Caraballo-López

Este pasado domingo 18 de diciembre, fui invitado a un homenaje a pastores evangélicos jubilados, en la Iglesia Evangélica Unida del Municipio de Santa Isabel, Puerto Rico, cuyo Pastor es el Rvdo. Alejandro García Toro.  Este acto de reconocimiento ha sido el primero en el que he participado como pastor jubilado, y me parece que es uno de los pocos (sino el primero) celebrados por la denominación o alguna otra congregación de nuestra comunión.

Es bueno mencionar que fue en la IEUPR-Santa Isabel, que en el 1976 (hace 40 años) se propuso una resolución para crear el Sistema de Retiro de Pastores (as) de nuestra iglesia. Para hacer justicia, fue el Hno. Teódulo Pacheco (RIP), un líder de la congregación de Guayanilla, que presentó dicha resolución.[i]

Temprano en la mañana, y junto a un compañero jubilado y su esposa, Ivette y yo nos dirigimos a nuestro destino.  Llegamos temprano, y luego de una hospitalaria recepción, nos integramos a la actividad litúrgica, previo a las actividades de reconocimiento.

La liturgia, dirigida principalmente, por los jóvenes de la congregación, fue exquisita, y muy inspiradora. A mí me correspondía el mensaje de la ocasión, y que a petición del Rvdo. Jaime Rivera Solero, compartiré su esencia con ustedes mis lectores.

La denominación de la que soy parte, Iglesia Evangélica Unida de Puerto Rico, tiene en la actualidad (2016), 29 pastores jubilados esparcidos por todas las regiones eclesiásticas de la isla.  Esta cantidad de jubilados es casi igual a los pastores activos, que actualmente son 35, teniendo cerca de 30 congregaciones con “standing” de iglesia, sin asignación pastoral.   Este contexto estadístico puede servir de “pie forzao” para muchas discusiones y especulaciones sobre la realidad de la iglesia.  Sin embargo, me concentraré en el tema de la ocasión.

¿Qué es la jubilación pastoral?  Según Paul C. Clayton, en su libro Called for life:  finding meaning in retirement (2008)[ii], el retiro forma parte de la totalidad de nuestra vida en relación con el llamado de Dios.   El llamado no concluye con el retiro, sino que se extiende a lo largo de esos años de jubilación.   Si bíblicamente el llamado pastoral es la invitación divina a bendecir el mundo con nuestra vida personal, la jubilación es un tiempo de extender dicha bendición de Dios, más allá de los compromisos eclesiásticos, que representa la iglesia local y la denominación.

La Jubilación desde la perspectiva del mundo laboral, es el acto administrativo en la que un trabajador activo, ya sea por cuenta propia o ajena, pasa a una situación pasiva o de cierta inactividad laboral, después de alcanzar una determinada edad máxima legal y un tiempo de trabajo en el oficio asignado, lo cual le permite abandonar la ocupación asignada y obtener una retribución por el resto de su vida.  La jubilación es, por tanto, una etapa de transición en la que ejercemos un papel diferente en la vida a partir de ese momento, usualmente escogido por nosotros mismos.

pescador

Desde el punto de vista ministerial, la jubilación es la aspiración o meta profesional más alta.  El poder jubilarse indica que hemos terminado honrosamente una tarea asignada años atrás, y que hoy podemos celebrar y compartir nuestro legado, producto de esos años de servicio y esfuerzo, con las nuevas generaciones.  Para mí, la jubilación es como una puerta abierta a otra etapa de mi vida en la que hago lo que quiero hacer acorde a mis valores y principios.

Hay dos (2) pasajes bíblicos, que para mí, evocan esta etapa de vida que llamo la jubilación creativa. En el libro de Josué, capítulo 14: 6-15 y la Carta a los Romanos 1: 1-7, se nos presenta el perfil de un jubilado con conciencia de la etapa en que se encuentra.  Caleb ben (hijo de) Jefone, el personaje principal de este primer relato, acude a Josué durante el proceso de repartición de la tierra, en esos primeros años de la conquista cananea, para exigir que se cumpliera con una promesa que Moisés le había hecho:

«Acuérdate de lo que el Señor le dijo a Moisés, hombre de Dios, respecto a ti y a mí en Cades Barnea.Yo tenía cuarenta años cuando Moisés, siervo del Señor, me envió desde Cades Barnea para explorar el país, y con toda franqueza le informé de lo que vi.  Mis compañeros de viaje, por el contrario, desanimaron a la gente y le infundieron temor. Pero yo me mantuve fiel al Señor mi Dios.  Ese mismo día Moisés me hizo este juramento: “La tierra que toquen tus pies será herencia tuya y de tus descendientes para siempre, porque fuiste fiel al Señor mi Dios (versos 6-9 NVI).”

Lo interesante es que Caleb tenía 85 años en ese momento, pero sus anhelos de que se cumpliera la promesa estaban claros y firmes.  Aun cuando el menciona la edad, indicando la etapa de vida en que se encontraba, su empeño, coraje y valentía no habían menguado. De hecho, es tal su valentía que solicita se le de como “pedazo de horizonte”, la región mas dificil de conquistar, las montañas donde viven los anaceos (Josué 14: 12).  Los anaceos eran una peligrosa tribu de gigantes del sur de Palestina (Dt. 2:10, 11; Jos. 15:13, 14; Jue. 1:20; etc.) que habitaba especialmente en la vecindad de Hebrón en tiempos de la invasión israelita del país.

Es importante recalcar que una edad avanzada puede restar vigor físico, pero los ideales, el empeño y la pasión no tienen edad. Es el sistema capitalista, y en ocasiones la iglesia que le hace coro, con su énfasis en la productividad, que devaloriza  a las personas que se retiran de sus empleos o ministerios, haciendoles sentir invisibles y confinándolos en un círculo de impotencia.

caleb-personaje-biblia-antiguo-testamento

El teólogo, eticista y profesor jubilado de Harvard, Harvey Cox (1967), plantea en su libro On Not Leaving It to the Snake[iii] que el problema mayor del ministerio es la indolencia y autocomplacencia.  Según Cox, en la narrativa de la caída en Génesis 3: 1ss, sugiere que Eva toma del fruto prohibido cuando rinde su posición de autoridad y responsabilidad a un animal, la “serpiente”, a la que le permite que le diga lo que había que hacer.  De esta misma forma cuando le permitimos a la indolencia y a la autocomplacencia que nos diga lo que debemos hacer, fracasamos, y detenemos los propósitos de Dios en nosotros.  La jubilación es un período de resistencia frente a diversas voces que pretenden quitar nuestra autoridad y responsabilidad, diciéndonos lo que podemos o no podemos hacer.

El segundo texto que nos evoca nuestra realidad como jubilados aparece en la introducción a la Carta a los Romanos 1: 1-7. De hecho, el apóstol no conoce su auditorio, lo que le obliga a hablar con más detalles sobre su llamado.  Para poder entender el mensaje de estos primeros versos, hay que conocer algo más del contexto del escrito.  Esta carta es la última del “corpus paulino”, no habiendo duda de su autoría.  De hecho, solo 7 de las cartas atribuidas a Pablo, gozan del consenso de la comunidad teológica como auténticas del Apóstol.[iv]

Es importante mirar el contenido de la Carta y mirar que esta se escribe, posiblemente en el año 57 d. C, desde Corinto, al Pablo concluir su tercer viaje misionero. Este dato es importante, porque el apóstol tenía entre 50-53 años al momento de que Terció redacta esta carta. En el primer siglo, la expectativa de vida era entre 50 a 60 años, lo que indica que Pablo era un anciano en edad de Jubilación.  Sin embargo, sus declaraciones no demuestran que hubiese terminado; al contrario, se encuentra en una etapa de transición hacia un nuevo ministerio en España:

Pero ahora que ya no me queda un lugar dónde trabajar en estas regiones, y como desde hace muchos años anhelo verlos, tengo planes de visitarlos cuando vaya rumbo a España. Espero que, después de que haya disfrutado de la compañía de ustedes por algún tiempo, me ayuden a continuar el viaje (Romanos 15: 22-24).

El Apóstol Pablo, había “peinado” toda la región desde Jerusalén, sus alrededores y hasta la región de Ilírico[v] con el mensaje del Evangelio (Romanos 15: 19), y ahora anhelaba continuar su ministerio en un nuevo contexto y bajo nuevas condiciones.  Asombroso! Si alguien tenía conciencia de su condición como anciano era el Apóstol (vea Filemón 9), sin embargo, la conciencia de su llamado (Romanos 1: 1-7) lo mantenían con un compromiso y sentido de responsabilidad claro con el evangelio.

pablo-efesios-desde-la-carcel-en-roma

Como expresé en la introducción, la iglesia en la cual me ordené y ejercí mi ministerio pastoral por 34 años, tiene una carencia de recursos humanos, provocada por la falta de “lectura” de los tiempos y por la “inercia” de no preparar líderes para estos momentos, que no supieron leer.  De hecho, esta falta de responsabilidad que denuncio se debe atribuir, tanto a las pasadas como a las actuales administraciones, e inclusive a todos los que pudiendo haber “gritado”, solo hablamos.

Ahora la pregunta es, ¿Podrían estos 29 pastores retirados servir como apoyo a estas congregaciones, sin pensar en la carga del salario y los beneficios marginales?  Por supuesto que sí, y he ahí mi queja con el liderato actual. La mayoría de estos pastores jubilados tienen preparaciones académicas, que van desde bachilleratos, licenciaturas, maestrías y doctorados, junto a una vasta experiencia en diversas disciplinas y saberes. ¿Cuántas labores podrían hacer estos pastores, si la Oficina Central los hubiese considerado junto a los “misioneros” para colaborar en esta crisis?

Permítame “llover sobre mojado” y explicar; los pastores jubilados pueden ser utilizados eficazmente para trabajos a tiempo completo, sin la carga del salario y los beneficios marginales, mientras se soluciona parte del problema existente.  Los pastores jubilados, como en otras denominaciones en y fuera del país, pueden fungir como pastores de transición o interinos, pueden sustituir temporalmente a otros pastores en diversas situaciones.  Además pueden fungir como: predicadores itinerantes, ministradores de los sacramentos, asesor de pastores nuevos, colaboradores en instituciones educativas de la iglesia, ministros de familia, directores musicales, ministros de educación, profesores de escuelas teológicas, ministros de visitación, escritores de documentos oficiales, parte del “think tank”, escritores del calendario litúrgico y de cartas pastorales, ministros administrativos, representantes de la denominación en diversas instancias, y cuántas cosas más que hoy nuestra denominación necesita.

Hace unos días visite la Oficina Central de la Iglesia Episcopal Puertorriqueña en Saint Just, Trujillo Alto.  ¡Me sorprendió el staff que tienen, hay 16 empleados a tiempo completo mientras que nosotros solo tenemos cuatro (4)! [vi]  Pienso que gran parte del equipo de trabajo que se necesita para colaborar con las congregaciones locales e impulsar nuestra iglesia por nuevos senderos de crecimiento, y de recuperación de nuestro “candelabro”[vii] en la sociedad puertorriqueña, se puede tener sin que esto implique gastos mayores.

Hay unas competencias y destrezas en los jubilados, que han sido subestimadas por la denominación, y que contrario a lo que se piensa, es su “vulnerabilidad” su mayor fuente de bendición.  Es a través de la “debilidad” humana que la gracia de Dios  se manifiesta con mayor plenitud para traer bienestar del pueblo:

Y Él me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.  Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.  Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil soy fuerte (2 Corintios 12: 9-10, LBLA).

No puedo concluir este escrito sin reconocer que la jubilación es la gran oportunidad de explorar la “carretera no transitada” antes. Es en esta etapa, que iniciativas y proyectos no consideradas anteriormente debido a las responsabilidades ministeriales, pueden ser retomados y convertirlos en fuentes de bendición. El poder estudiar sin la presión de un grado académico o de certificaciones obligatorias, puede ser considerado como una opción.  El poder ayudar a otras denominaciones e iglesias, colaborar con organizaciones sin fines de lucros y pertenecer a intituciones, que por las limitaciones anteriores de tiempo no lo permitían, son oportunidades que deben ser aprovechadas.

Es importante aclarar que el llamado de Dios no es solo para hacer la obra de Dios, sino para ser el pueblo de Dios en el mundo.  Por lo tanto, nuestra intervención en un mundo “que sabe cómo hacer, pero no saben cómo ser” es medular (Kübler-Ross).

Recordemos que la jubilación, contrario a lo que algunos creen y pretenden, no es un tiempo que detiene o previene el servicio a Dios, más bien es un tiempo para servir a Dios de la manera más desprendida.  La jubilación es el tiempo para reclamar el “pedazo de horizonte” que nos corresponde por nuestra fidelidad, y que “la serpiente” pretende negarnos. ¡No se lo permitamos!  Muchas bendiciones.

Notas Finales

[i] Reglamento del Sistema de Retiro de la Iglesia Evangélica Unida de PR, página 2.

[ii] Paul C. Clayton. Called for life:  finding meaning in retirement. Herndon, Virginia: The Alban Institute, 2008.   Paul es un pastor retirado de la Iglesia Unida de Cristo, y fue compañero de ministerio en la City Mission Society en Boston.

[iii] Harvey Cox.  On Not Leaving It to the Snake. New York: Macmillan, 1969.

[iv] Estas son las cartas del corpus paulino: 1 Tesalonicenses, 1 y 2 Corintios, Filipenses, Gálatas, Filemón y Romanos.

[v] Ilírico (en latín, Illyricum) era una provincia romana en tiempos del Imperio, ubicándose donde antes se encontraba el reino de Iliria. Situada en los Balcanes, abarcaba un territorio cuyos límites eran Istria (zona que actualmente ocupan Croacia y Eslovenia) por el norte, el río Drin (actual Albania) por el sur y el río Sava (Bosnia, Croacia) por el este. Su capital era la ciudad de Salona, cerca de la actual ciudad croata de Split.

[vi] En la Oficina Central de la denominación Episcopal, además del Obispo, hay 16 empleados entre tiempo completo y parcial, eclesiástico y laico.  En toda la propiedad incluyendo los servicios de day care, pre-kinder y Kinder, tienen cerca de 20 más.  Solo me pregunto, ¿Puede la Iglesia Evangélica Unida de Puerto Rico realizar toda la labor que se requiere con solo cuatro (4) empleados, incluyendo al Pastor General, único empleado con órdenes ministeriales?

[vii] Vea Efesios 2: 5; “candelabro” expresión utilizada por el escritor de Apocalipsis y el profeta Zacarías como representación en el primer caso de la iglesia y en el segundo de Israel. Con esta expresión Cristo le dice a la Iglesia de Éfeso el riesgo en que se encontraba de perder su lugar o “nicho” como iglesia de Dios.

4 Replies to “La Jubilación: transitando por “carreteras no transitadas”… si nos dejan.”

  1. Excelente, compañero y hermano Caraballo. Por compromisos previos con la familia y la iglesia del compañero Chemón Carrasquillo no pude estar en esta actividad. Gracias por compartir tu reflexión. La misma amerita una invitación pronta de encuentro y diálogo. Un abrazo y bendiciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s