“Aprende a creer; cree y colabora para que otros crean contigo.”

Por Samuel Caraballo-López

“Hizo además Jesús otras señales en presencia de los discípulos, las cuales no están escritas en este rollo; pero éstas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Ungido, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Juan 20: 30-31, BTX).

El texto del 20 de enero de 2019, segundo domingo después de epifanía, lo encontramos en el evangelio de Juan 2: 1-11.  Según el evangelio de Juan, Jesús comenzó temprano su ministerio en Judea. Es en esta etapa que Jesús hace contacto con los que llegarían a ser, según la tradición juanina, sus primeros discípulos, Andrés, Simón, Felipe y Natanael (1: 35-51).  Durante este mismo período hizo un desvío hasta Galilea, donde realizó la primera de sus señales milagrosas en una boda en Caná, cuyo evento es motivo de nuestra reflexión este domingo.

Me llama la atención la declaración que Juan hace del último verso del texto seleccionado:

Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó (epiphaneia) su gloria; y sus discípulos creyeron (pistéuo) en El (verso 11, BTX).

El texto de Juan, que alude a la experiencia milagrosa de Jesús de transformar el agua en vino, declara que lo ocurrido tenía un fin claro: que sus seguidores creyeran (pistéuo) en El.  ¿Qué es una creencia? Según un amigo bloguero, Juan Núñez [i], las creencias son afirmaciones o conclusiones que una persona sostiene basado en sus experiencias, y que nos ayudan a interpretar la realidad, y a nosotros mismos.  Estas crean un vínculo emocional que nos mueve a la acción y a su obediencia.

Cuando la creencia llega a un nivel de certeza que la consideramos verdadera en su totalidad, esta se convierte en una convicción.  Cuando una creencia llega a nivel de convicción, no sólo afirmamos su certeza, sino que incluso resentimos si ésta es puesta en duda. Las convicciones, generalmente, crean un cinturón de resistencia a toda información que amenace o menoscabe la misma, pudiendo en casos extremos, llegar incluso a la obsesión.

Ahora bien, la suma de nuestras creencias acerca de lo que somos capaces de hacer, o sobre lo que es posible o imposible hacer, es lo que determina nuestro actuar en la vida. Todas estas creencias conforman nuestra manera de pensar y de relacionarnos con otros, e inclusive afecta nuestra identidad (lo que creemos que somos).

Con relación a nuestra vida espiritual es imposible estructurar ésta sin convicciones firmes y certeras.  Es imposible proclamar las buenas nuevas de Jesús, sin creer en esas buenas noticias.  Todo pensamiento y acción descansa en una buena base de creencias y convicciones que afirmamos como verdaderas.

Los discípulos de Jesús necesitaban creer para poder tener una estructura que le permitiera desarrollar el pensamiento estratégico para continuar la misión de Dios. Jesús está muy consciente de esto, no puede emprender su programa de transformación por medio de la predicación del evangelio del reino de Dios, si su equipo de trabajo no cree firmemente en esto. Es igual hoy, necesitamos creer y recuperar la capacidad de “imaginar” nuevas manifestaciones o señales de la “gloria de Dios”, que evoquen una trasformación radical del ser humano y su mundo.

Cuando hablamos de “imaginar” nos referimos a la capacidad de generar, evocar y articular imágenes alternativas a la realidad existente, imágenes que se enfrentan a lo que los poderes y al conocimiento hegemónico del sistema, que han declarado imposible de realizar el mensaje del reino de Dios. La fe cristiana siempre esta impregnada de la fuerza imaginativa del Espíritu Santo que proclama lo que no es como si fuese.

Hay preguntas que son evocadas por el texto de Juan 2: 1-11, y debemos considerar: ¿Qué nuevas epifanías está haciendo el Señor hoy para desarrollar la capacidad de creer en nuestras comunidades? Jesús esta consciente de esto, y lo demuestra en el evangelio de Juan, al ejecutar siete (7) señales de su poder para que sus discípulos crean, a mencionar:

  • Milagro 1, El Agua en Vino (Juan 2:1-11).
  • Milagro 2, La Curación del Hijo del Oficial del Rey (Juan 4:43-54).
  • Milacgro 3, La Curación en el Estanque de Betesda (Juan 5:1-9).
  • Milagro 4, La Alimentación de los 5.000 (Juan 6:1-5).
  • Milagro 5, Andando Sobre el Agua (Juan 6:16-25).
  • Milagro 6, La Curación de un Hombre Ciego de Nacimiento (Juan 9:1-41).
  • Milagro 7, La Resurrección de Lázaro (Juan 11:1-44).

Cuando miramos los milagros de Jesús para sustentar la fe de sus discípulos todos están vinculados a asuntos de la vida cotidiana de estos. Hay interrogantes que debemos hacernos al ver el actuar de Jesús: ¿Cuáles son las señales que requiere nuestro contexto para incrementar en los seguidores de Jesús la fe, la imaginación y el asombro? ¿Qué proyectos desarrollan hoy las comunidades cristianas en el nombre de Jesús que sirven de señales para vigorizar la fe y la obediencia a Jesucristo? ¿Qué aventura de fe debo emprender como creyente en Jesucristo que sirvan para manifestar la “gloria de Dios”, y que a su vez refuerce la fuerza imaginativa de mis otros hermanos?

Hace unos días un compañero de la Universidad en la que trabajo me compartió un testimonio que ilustra la pregunta anterior.  Su familia lo había perdido todo debido a los efectos del Huracán María en septiembre de 2017.  Luego de múltiples e infructuosos reclamos a FEMA[ii], logró contacto con la Iglesia Metodista Unida y su programa de asistencia en desastre. Aún cuando su familia y él no asisten a dicha denominación, la asistencia fue inmediata.  Ya le están reconstruyendo su casa y restituyendo todos los equipos perdidos. Ahora su mirada es diferente, y ya no considera la emigración al norte como opción viable.  Muy pronto volverá a residir en su casa.  ¿No es esto acaso esto, una señal que manifiesta la “gloria de Dios” y enciende la fe en este creyente?

Me atrevo a decir, que, si la iglesia de Jesús desarrollara formas creativas e imaginativas de manifestar “la gloria de Dios” en esta tierra, muchos creerían en la bondad de Dios y obedecerían a Jesús siguiéndole en el camino.

Muchas bendiciones,


                [i] Juan Núñez.  Blog Aprendizaje y Vida.  Consultado  el 17 de enero de 2019  en https://aprendizajeyvida.com).

  [ii] Federal Emergency Management Agency. FEMA provee ayuda financiera y servicios directos a las personas y familias necesitadas luego de sufrir un desastre de gran escala para satisfacer las necesidades esenciales.

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