¿Dos lealtades, dos reinos? … No inventes


Por Samuel Caraballo-López

El texto del 18 de octubre de 2020, vigésimo (20) domingo de Pentecostés y ducentésimo décimo séptimo (217) dia de “lockdown” por la pandemia de COVID-19, lo encontramos en el evangelio de Mateo 22: 15-22.

La soberanía de Dios no es una elección, sino una verdad que tiene que ser afirmada. Cuando hablamos de la soberanía de Dios como cristianos, nos referimos a la creencia, afirmada primero por Israel y luego por la Iglesia, en la fidelidad e incomparabilidad de YHVH sobre cualquier “dios” de los otros pueblos:

¿Quién como Tú entre los dioses, oh YHVH? ¿Quién como Tú? Majestuoso en la santidad, Temible en las alabanzas, Hacedor de prodigios. Extendiste tu diestra, los tragó la tierra. En tu misericordia condujiste al pueblo que redimiste, lo has guiado con tu fortaleza, hacia la morada de tu santidad. YHVH reinará eternamente y para siempre! (Exodo 15: 11-13, 18 BTX).

Y luego el segundo Isaías en camino al retorno del exilio, expresa la más completa visión de YHVH el soberano:

Antes de mí no hubo ningún otro dios,
    ni habrá ninguno después de mí.
11 Yo, yo soy el Señor,
    fuera de mí no hay ningún otro salvador.
12 Yo he anunciado, salvado y proclamado;
    yo entre ustedes, y no un dios extraño.
Ustedes son mis testigos —afirma el Señor—,
    y yo soy Dios.
13 Desde los tiempos antiguos, yo soy.
    No hay quien pueda librar de mi mano.
    Lo que yo hago, nadie puede desbaratarlo» (Isaias 43: 10-13 NVI).

En Daniel 4: 35 la fe en la soberania de YHVH se expresa de forma más gráfica:

Y todos los moradores de la tierra son considerados como nada, y El hace según su voluntad en el ejército de los cielos y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, ni quien le diga: ¿qué haces? (BTX)

Jesús se identifica a si mismo con la soberanía de Dios:

Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre. Nadie conoce plenamente al Hijo sino el Padre, y nadie conoce plenamente al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiere revelar (Mateo 11: 27)

Entonces Jesús se acercó y les habló, diciendo: Toda potestad me ha sido dada en el cielo y la tierra, (Mateo 28: 18)

Y sus seguidores atestiguaron su soberanía:

… y de Jesús el Mesías, el Testigo fiel, el Primogénito de los muertos y el Soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo un reino sacerdotal para su Dios y Padre: a El sea la gloria y la soberanía por los siglos, amén (Apocalipsis 1: 5-6).

Hoy nos tenemos que preguntar si creemos en la afirmación de la soberanía de la Trinidad y nos atrevemos proclamar dicha verdad. Nuestro pueblo no necesita se le de una opción en cuanto a alianzas mixtas. No tienen que elegir entre César o Dios, la soberanía de Dios no se elige, ni se puede reducir a alianzas.

Te invito a escuchar este mensaje predicado en abril del 2018 sobre el tema de este domingo.

Muchas bendiciones,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .